Jueves, 16 de agosto de 2018

Ecumenismo con don José Sánchez Vaquero en Salamanca

Las actividades ecuménicas han hecho resonar el nombre de esta ciudad en Europa, América, África y Asia

Congreso Ecuménico sobre Lutero en la Pontificia de Salamanca

El sábado último se celebraba en Madrid un encuentro conmemorativo de los 50 años de la IEF (Asociación Ecuménica Internacional) en España. Con asistencia de un centenar de personas de la mima España y algunos invitados internacionales, nos preguntábamos cómo fue el comienzo de la asociación en Salamanca, cómo ha sido el desarrollo en estos cincuenta años, y qué perspectiva de futuro tenemos, de cara a llevar adelante el ecumenismo en la Iglesia Católica Romana y en las demás confesiones cristianas: la anglicana, las ortodoxas, las luteranas, etc.

A mí me correspondió comunicar cuál fue el comienzo de la IEF y el desarrollo de la misma en Salamanca, donde yo vivía y desde donde pude entrar en contacto y comprometerme con la Asociación, conducido por la mano del gran ecumenista D. José Sánchez Vaquero.

El profesor Vaquero hizo sus estudios de filosofía y teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Nada más terminar y ser ordenado de sacerdote el año 1950, fue enviado a Roma por el obispo de Salamanca D. Francisco Barbado Viejo. Allí pudo hacer un licenciado en Historia de la Iglesia en la Universidad Gregoriana, y el doctorado en Estudios Eclesiásticos Orientales en el recientemente creado Pontificio Instituto Oriental.

Allí mismo, en un ambiente de catolicismo universal y en contacto con las Iglesias Orientales, empezó a comprender la urgencia de poner en marcha el ecumenismo para la unión de todas las iglesias cristianas, escandalosamente separadas, y se sintió adornado con la vocación ecuménica él mismo.

Al regresar a Salamanca, en el curso 1954-55, empezó a enseñar Teología Oriental, Patrología e Historia del Dogma. Yo mismo fui uno de sus alumnos y empecé a acompañarlo en el desarrollo de sus actividades ecuménicas, las que comenzó a realizar en el Centro Oriental situado en el Colegio Inés Luna Terrero, en el año 1956, siguiendo el encargo del Rector Magnífico de la Universidad Pontificia D. Lorenzo Turrado.

Cuenta el mismo don José Sánchez Vaquero que “Las actividades ecuménicas (congresos, convivencias, celebraciones litúrgicas…), las publicaciones del ecumenismo (Diálogo Ecuménico, Renovación Ecuménica, Iglesia Ecuménica) y las relaciones ecuménicas de Salamanca, han hecho resonar el nombre de esta ciudad en Europa, América, África y Asia”. En efecto, don José es conocido y apreciado, y Salamanca es también valorada recientemente por la presencia y desarrollo del estudio y la práctica del ecumenismo moderno. En la práctica, don José S. Vaquero es mucho más conocido y estimado en el exterior que en la propia España y aun en Salamanca. Por eso, es obligado recordarlo y poner de relieve su presencia y actuación ecuménica en Salamanca.

En 1962 puso en marcha el Círculo Ecuménico Juan XXIII en el Colegio Mayor Oriental, y se montaron algunas actividades ecuménicas contando con una magnífica Biblioteca Orientalista. La idea fue iniciativa de D. José Sánchez Vaquero. La base de la acción la favorecía la Universidad Pontificia, por su amplia representación de estudiantes de las diversas diócesis españolas, portuguesas e iberoamericanas; así como de variedad de órdenes, congregaciones e institutos religiosos.

Las mismas Semanas de Oración por la Unidad de las Iglesias tomaron entonces un espíritu y una imagen nuevos, con la colaboración también de los sacerdotes maronitas del Líbano, cuyos seminaristas residían en el Colegio Oriental y estudiaban teología en la Universidad Pontificia, con la del párroco de la iglesia anglicana de la IERE (Iglesia Española Reformada Episcopal) D. Antonio Andrés Puchades, el pope ortodoxo rumano padre Teófilo Moldovan y, por supuesto las religiosas Misioneras de la Unidad, que habían sido fundadas por el sacerdote de Segovia D. Julián García Hernando y que tenían una casa en Salamanca viviendo en el mismo Centro Ecuménico Juan XXIII.

D. José y otros sacerdotes salmantinos entraron en relación desde el principio con la naciente Asociación Ecuménica Internacional (la IEF). En efecto, en el año 1968 fueron invitados a participar en el I Congreso Internacional de la IEF, celebrado en Gwet (Suiza), y en 1969 participarían igualmente en el II Congreso Internacional de la misma IEF celebrada en la ciudad de Breda (Holanda). Allí propondría el profesor Vaquero que el tercer Congreso se celebrara en Salamanca y así se hizo en 1970.

Yo tuve la suerte de participar en este congreso y en los siguientes de Malon (Bélgica) y el de Exeter (Gran Bretaña). Después he seguido relacionándome con la IEF, especialmente en los congresos celebrados en Ávila (XV,1982; XXXII, 1999; y XLII, 2013). Y varios salmantinos han seguido afiliados y participan cada año en las diversas actividades ecuménicas de la IEF, con fidelidad continuada hasta la celebración actual de los 50 años de la Asociación.

El primitivo Círculo Ecuménico Juan XXIII se convirtió después en el Centro Ecuménico Juan XXIII y finalmente en el Instituto Ecuménico Juan XXIII, en torno al cual nació la Asociación Ecuménica Juan XXIII.

El Instituto Ecuménico Juan XXIII sigue hoy siendo regido, como instituto de la Universidad Pontificia de Salamanca, por el profesor D. Fernando Rodríguez Garrapucho. Salamanca, con menos relieve que otras veces, sigue siendo ecuménica.