Viernes, 17 de agosto de 2018

 Alba Soler presenta su último trabajo ‘Los demonios de mi cabeza’

La cantante salmantina derrochó talento el sábado en un concierto llevado a cabo en el Music Factory

La salmantina Alba Soler está inmersa desde ya algunos años en la tarea del ansia, del trabajo y la ilusión por encontrar un resquicio en la música, un pop sugerente y personal; busca su eco que le dé el lugar adecuado a su valía.

 Alba es una mujer joven y atractiva y se le aprecia en las tablas soltura y solvencia, frescura y buen acomodo escénico. Posee armas artísticas que hacen, más visible si cabe, la sustancia de su vena de cantautora. Esas armas son una voz personal y bien timbrada y, sobre todo, el valor que da cantar letras originales, textos nacidos de su propia inspiración. En este sentido el bagaje es variopinto, no queda otra bien es verdad, textos que se columpian entre el desenfado y la insustancialidad y el intimismo de raíz sentimental, aquel de estribillos más simples y pegadizos, éste más recomendable al oído.

 El pasado sábado, 2 de junio, presentó en Music Factory su último trabajo, ya visionado con generosidad en Redes Sociales, Los demonios de mi cabeza. El tema que da título al CD, tiene buena vela y apunta maneras, un pop melódico suavizado y muy digestivo, muy agradable de escuchar, cálido y sincero. Parece, según todos los indicios, que es el sendero por el que mejor puede caminar Alba.

 Se presentó con una formación clásica, rítmica, bajo, teclista y batería. Suficiente  pero en ocasiones el sonido acongojó la voz de la cantante y la batería atronó de forma desmesurada, quizá en un espacio más amplio el equilibrio instrumental habría sido más equitativo y el resultado más efectivo.

Honesta y espontánea, me parece que Alba Soler requiere mayor atención de los programadores. Ella no para, Madrid, televisiones, presentaciones, festivales… Tiene ilusión y fe y eso, qué duda cabe, mueve montañas.