Domingo, 16 de diciembre de 2018

Zidane, el Caballero del Fútbol

Salamanca, 3 de junio de 2018.

Son muchos años ya viendo fútbol, disfrutando del que para mí es el deporte rey, el que nunca me canso de ver, juegue quién juegue, y el único que consigue emocionarme de verdad (aunque he de decir que cuando veo coger la raqueta a Rafa Nadal, me emociono de la misma manera). Pero excepciones a parte, solo me gusta ver fútbol, y se pueden contar por cientos los partidos que habré visto a lo largo de mi vida.

Mi equipo es el Real Madrid, al que además me siento muy orgulloso de seguir, y esto me viene ya de lejos, de cuando perdimos las ligas en Tenerife, nada menos. Yo tenía entonces diez años, y recuerdo que me hinché a llorar sin consuelo alguno, y esas son las cosas que te unen, cuando se sufre y se quiere seguir apoyándolo.

Fue mi padre el que me hizo madridista, y fue la Quinta del Buitre la primera generación de futbolistas a la que recuerdo. Desde entonces he visto cientos de jugadores y entrenadores, de todos los tipos y de todos los colores, mejores y peores, más madridistas y menos, muy profesionales o poco profesionales, y de todos ellos el más elegante, dentro y fuera del campo, ha sido sin duda, Zinedine Zidane. Y eso que confieso ser Raulista, a veces hasta más que madridista, por todo lo que me ha aportado como jugador y como persona. Pero son totalmente diferentes.

De jugador demostró tener una clase con el balón impresionante, de los que hablan en el campo, de los que nunca dejan de sorprender, de esos que estás deseando que empiece el partido para verle con la pelota en los pies, el que daba pases impensables, marcaba goles imposibles, y dominaba él solo todo el juego, al que vi partidos y partidos hacer lo que quería con el equipo contrario. En resumen, un jugador único, de esos que nunca habrá dos iguales. Y sin duda alguna con el que más he disfrutado viendo fútbol en toda mi vida. Por encima incluso, de Don Andrés Iniesta, el Marqués de Fuentealbilla, con el que se encuentra al mismo nivel, pero seguramente sea mi sentimiento madridista, el que me haga decantarme más por Zizou. Por cierto, ha sido todo un honor disfrutar de tu fútbol tantos años, Iniesta.

Y como entrenador ha demostrado aún más todavía, porque ha hablado también fuera del campo, y ya no se trata del hecho de ganar nueve títulos, con tres Champions League incluidas, en dos años y medio, que le convierten en ya un entrenador para la historia, para el recuerdo, con una gesta que será imposible de superar en la vida. Se trata de lo que ha demostrado como persona, alguien tan expuesto con los medios de comunicación, día tras día, como es el entrenador del Madrid, que jamás ha dicho una sola palabra fuera de tono sobre nadie, ni a nadie, ni siquiera un mal gesto. A quien nunca se le ha escuchado decir algo malo del rival, que gana a través de la serenidad, de la clase, de la elegancia, de esa elegancia que tantas veces falta en un deporte que siguen millones de personas, especialmente niños.

Por tanto, Zinedine, me pongo a tus pies por lo que demostraste en el campo, por lo que has demostrado en el banquillo, pero sobre todo por lo que has demostrado como persona. Gracias por todo lo que nos has dado, aunque estoy convencido de que algún día volverás. Y que te quede claro que eres la elegancia pura, todo un ejemplo a seguir, todo un Caballero del Fútbol, título que deberían inventar solo para dártelo a ti.

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