Miércoles, 15 de agosto de 2018

Israel en la Franja de Gaza: solitario, acusado y en la mira del Consejo de Derechos Humanos

 Juan Pablo Cabrera Izquierdo

Activista por los Derechos Humanos

         El conflicto palestino-israelí es una de las adversidades para la comunidad internacional más largas y complejas de solucionar desde la creación del Estado de Israel en 1948. Este conflicto envuelve diferentes y controvertidos matices y perspectivas internacionales que dividen el globo en bloques. Unos a favor de la autodefensa israelí bajo el precepto de la Carta de las Naciones Unidas y otros, condenando las violaciones de derechos humanos y principalmente del derecho internacional humanitario por parte del Estado de Israel contra los civiles palestinos en concordancia con las Convenciones de Ginebra y el Estatuto de Roma.

Debemos entonces centrarnos en los hechos actuales que acontecen desde marzo de 2018 hasta la fecha de redacción de este artículo, en las protestas del Nakba en la Franja de Gaza, en donde en menos de una semana se registró casi un centenar de muertes palestinas (incluyendo también menores de edad) y más de 2600 heridos por las acciones realizadas por el Ejército israelita en orden a proteger las líneas territoriales que separan a Israel de la Franja de Gaza desde la firma del armisticio de 1949. Esta línea territorial divisoria es a veces incorrectamente nombrada bajo el término de “frontera”, cosa que no es. Partiendo desde ese punto, es inválido bajo la ley internacional el argumento de que la intención palestina y de Hamás es cruzar la “frontera” de Israel lo cual supondría un agravio al status quo del país.

Habrá que destacar también las aseveraciones oficiales de funcionarios de Israel declarando que la responsabilidad de dichas muertes de civiles recae sobre el grupo subversivo Hamás, el cual habría estado implicado en las masivas protestas en Gaza. Si bien es cierto que las acciones de responsabilidad penal criminal deben ser igual para todas las partes, debemos partir de la premisa del principio de proporcionalidad y respeto a la jurisdicción humanitaria que Israel ha ignorado.

Israel ha hecho uso de sus fuerzas militares con munición de guerra para contrabatir las protestas realizadas, las cuales han sido calificadas de marcada manera por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zaid Ra’ad Al Hussein, en sus declaraciones en las sesiones especiales del Consejo de Derechos Humanos respecto al tema cuando manifestó lo siguiente: "¿En qué te conviertes cuando disparas para matar a alguien que está desarmado y no es una amenaza inmediata para ti? No eres valiente ni eres un héroe. Te has convertido en alguien muy diferente a eso ".

Ahora bien, la interpretación de la mayoría de la comunidad Internacional ha sido la condena de los lamentables acontecimientos sucedidos en Gaza. El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ha aprobado ya una resolución con amplia mayoría en la cual condena la desproporcionalidad del accionar israelí y, además, autoriza emergentemente la creación de una comisión investigativa independiente de las violaciones de derecho internacional en la Franja de Gaza contra la población civil palestina. Esta comisión se encargará de presentar un informe final en marzo del año siguiente.

Tanto el máximo representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos como el Relator Especial de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de los Palestinos, Michael Lynk, han declarado también que el "asesinato deliberado" es un crimen de guerra de acuerdo al Estatuto de Roma, al referirse a la muerte de manifestantes palestinos en Gaza por disparos de soldados israelíes. Además de afirmar que, "las protestas en Gaza han sido casi totalmente pacíficas y sin armas. Miles y miles han marchado, cantado, protestado contra sus condiciones de vida y reclamado el derecho a un futuro mejor".