Lunes, 20 de agosto de 2018

Desmantelada una banda que estafaba y robaba a personas mayores en Salamanca

Hay tres detenidos que solían usar el timo del ‘Tocomocho’; dos casos se denunciaron en Santa Marta de Tormes y otros tres en la capital charra, a los que hay sumar hechos similares en León, Gijón y Badajoz

Parte del material intervenido en esta operación

La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Salamanca ha llevado a cabo la operación ‘Surve’, que ha incluido la detención de tres personas, que tuvo lugar el  11 de mayo en la provincia de Ávila.

Además, se llevaron a cabo tres registros domiciliarios en la localidad cacereña de Talayuela, donde residían los investigados. No obstante,  la operación no se da por concluida por lo que no se descartan nuevas detenciones.

El grupo criminal estaba compuesto por  P.C.P. de 42 años de edad, R.C.P. de 36 años y J.J.G.A. de 28 años, todos ciudadanos españoles que se dedicaban de forma sistemática a la comisión de estafas mediante engaño a personas mayores de edad, a las que tras ofrecerles grandes cantidades de dinero en metálico o cupones supuestamente premiados de sorteos nacionales, les convencían para que les diesen dinero de sus cuentas corriente, tras lo que abandonaban a la víctima dándose a la fuga.      

En ocasiones accedían a las viviendas de las víctimas donde también aprovechaban para sustraer joyasy otros efectos de valor. Solían conseguir el botín mediante el engaño, pero durante la investigación se ha tenido conocimiento que si se negaban a entregarles el dinero o las joyas, estos individuos utilizaban la fuerza, la intimidación o incluso la violencia para llevar a buen fin la acción delictiva.

En el momento de ser detenidos utilizaban un vehículo cuyo titular y tomador del seguro era una persona extranjera sin ninguna vinculación con ellos, ni con el territorio nacional. Estos individuos se encontraban establecidos en Talayuela (Cáceres), localidad desde donde semanalmente salían para perpetrar los hechos por cualquier provincia de la geografía nacional.

La Guardia Civil vincula a esta banda con ocho hechos delictivos: dos en Santa Marta de Tormes, tres en Salamanca y uno en León, Gijón y Badajoz.

También han sido acusados por tenencia ilícita de armas y tenencia de sustancias estupefacientes, al haberse detectado una plantación de marihuana que disponían los componentes del grupo, por lo que tuvo lugar la intervención de 28 kilos de dicha sustancia.

La investigación ha sido dirigida por el Titular del Juzgado de Instrucción nº 2 de Salamanca, órgano judicial en el que fueron entregados tanto los detenidos como las diligencias instruidas.

Métodos de los delincuentes:

El abrazo cariñoso: Los delincuentes actúan desde el interior de su vehículo, preguntando a la víctima por algún lugar, (Centro de salud…) posteriormente abrazan a la víctima agradeciendo su amabilidad a la vez que le sustraen la cadena de oro que lleva colgada y se la sustituyen por otra sin valor, sin que la víctima se percate del cambio; tambien suelen distraer a la víctima, haciéndole entrega de un anillo o collar sin valor, mientras tratan de sustraerle algún anillo o reloj de oro que la víctima porte en sus manos.

Para evitarlo hay que procurar no hacer ostentación de joyas  u otros objetos de valor; cuando un vehículo detenga su marcha muy próximo hay que tratar de distanciarse del mismo y desconfiar de las personas desconocidas que tratan de abrazarnos sin motivo aparente, intentando recabar el mayor número de datos de personas o vehículos con el fin de ayudar a la identificación de los autores de los hechos.

Timo Tocomocho: Es una estafa ya tradicional. Suele desarrollarse en lugares de tránsito donde uno de los delincuentes aborda a la víctima manifestando tener un billete de lotería premiado y que por alguna causa no puede cobrar. El estafador ofrece a la víctima venderle el boleto por menos dinero del que corresponde al premio. Para dar mayor credibilidad al timo irrumpirá un seghundo estafador (gancho) que suele ratificar la autenticidad del premio exhibiendo un listado de boletos premiados. Llegando a acompañar e incluso a transportar los estafadores a la víctima hasta su entidad bancaria para obtener el dinero que esta última posea.

Hay que desconfiar de cualquier tipo de negocio fácil que requiera de un pago en metálico inmediato por nuestra parte; siempre avisar a familiares, amigos o a las Fuerzas y Cuerpos de seguridad en caso de duda.

Estafas de servicios básicos (electricidad, gas): En la mayoría de los casos los estafadores son supuestos operarios que trabajan para empresas legales que dicen trabajar como subcontratadas de las grandes empresas distribuidoras de electricidad y gas, pero que actúan con la clara intencionalidad de engañar al consumidor, mediante mentiras y embustes. Se personan en el domicilio de la víctima para realizar la sustitución del contador digital de luz, la revisión del gas o proceden a la sustitución de la goma de butano y/o los reguladores, alegando que es obligatorio, procediendo a cobrar por este trabajo precios excesivos o ilícitos.

En este caso debemos saber que son las empresas suministradoras las que nos avisarán telefónicamente o mediante carta de la sustitución de los elementos o la realización de las revisiones, siendo el cobro de los trabajos repercutidos en la factura.

En el caso de las instalaciones de gas butano, la revisión periódica se debe de realizar cada 5 años, siendo el titular quien debe solicitar a una empresa instaladora de gas de confianza la revisión reglamentaria., debiendo desconfiar de las visitas inesperadas de empresas instaladoras de gas que se personan en su domicilio para realizar la revisión del gas.

“Slamming”: Es una práctica abusiva consistente en el cambio de compañía de suministro de gas, luz, agua, sin la autorización del cliente, utilizando técnicas fraudulentas. El estafador se persona en el domicilio de la víctima, y afirmando trabajar para la empresa de suministro del servicio (luz, agua, gas…) le solicita una copia de su última factura, a la vez que informa a la víctima que no le va a cobrar nada, obteniendo de esa manera todos los datos personales y solicitando sin el conocimiento de la víctima el cambio de compañía de suministro.

Su empresa suministradora de agua, luz o gas, tiene acceso a los datos de su factura y por tanto no debe de solicitárselos, y si hubiera sido víctima de esta práctica dispone de un plazo de 15 días para retratarse del cambio de compañía, sin coste alguno.

Si después de estos consejos se es víctima de algún hecho delictivo, trate de mantener la calma y, si puede, fíjese en los detalles que puedan ayudar a identificar al delincuente.

Llame a la Guardia Civil (062) cuanto antes e informe de todos los datos que recuerde. Evite la sensación de culpabilidad por haber sido estafado o engañado, los únicos responsables son los delincuentes