Jueves, 29 de octubre de 2020

Con ocho basta. Amigos.

Se trata de no hacer preguntas, no son necesarias.

Es estar a gusto por estar sin cita previa, saber que hay unos brazos dispuestos ante un salto sin red.

Es la tertulia de los noctámbulos al ritmo de Freddie Mercury con un público entregado.

Es sentarte en un castro frente al atlántico. Es sentir la lluvia del norte.

Es la familia perfumada de cariño, dormir en la buhardilla al son de un coro de timbales y tambores.

Es la emoción de unos dedos que hacen sonar las notas el domingo a las 13:40 horas.

Es huir de los besos de unos rizos de oro.

Es un Tolkien en potencia con porte de don Juan.

Es la niña que espera que le abran la puerta.

Es el rostro del alma en el faro de sus ojos, sensible y tierna.

Es el pilla - pilla en la orilla que inunda sus zapatos.

Es mi niña pequeña que ya no es tan niña.

Es el hoyuelo perfecto, mirada cautiva.

Es el rapaz llorando por las esquinas.

Es la foto en que se cambia "patata" por "con 8 basta".

Es la historia que sólo puede entenderse cuando se ha vivido.

En la escuela deberían enseñar algo menos de matemáticas y algo más sobre la palabra "amigos".

A los amigos.