Martes, 25 de febrero de 2020

Feria de libros

El salto en la comunicación humana se produjo con la invención de la imprenta

El hombre piensa y, desde el principio, trató de comunicarse con los demás. Con el tiempo, se pasó de una comunicación verbal a la comunicación escrita. El soporte de la escritura podía ser el barro cocido o, más tarde, el papiro o el cuero de ternera.

El salto en la comunicación se produjo con la invención de la imprenta, que permitió publicar repetidamente los escritos, llegando así a mucha más gente. El libro permitía comunicar las ideas, especialmente de los hombres sabios, con lo que la sabiduría pasaba más fácilmente a la gente corriente, con tal de que simplemente supiera leer y dispusiera de libros propios o pudiera acceder a las bibliotecas.

Las comunicaciones virtuales por vía de internet están constituyendo un desafío para el libro impreso, augurando algunos la desaparición de éste. Por el momento, no perecen tener razón los que así piensan. Es verdad que se produce menos cantidad de libros en cada tirada o edición, pero seguramente se están publicando muchos más títulos que antes.

En todo caso, dentro del mercado librario, hace falta cada vez un esfuerzo publicitario mucho mayor. Quizá desaparecen algunas librerías por no encontrar el filón de venta a través del interés de los lectores. Sin embargo, siguen abriendo algunas librerías nuevas, a veces en una línea de mayor especialización.

Los libros por si mismos ya tienen un verdadero y profundo interés. Pero han ido tomando cuerpo las experiencias de diferentes ferias de libros en gran número de ciudades: Ávila, León, Madrid, Zamora, Salamanca…

Generalmente suelen hacerse en el mes de mayo, que se supone ofrece una mejor temperatura para poder pasar algún tiempo en la calle, en el caso de Salamanca en nuestra hermosísima Plaza Mayor, contemplando la variedad de libros y las novedades de las últimas ediciones, en la diversidad de stands, que ofrecen y acercan a los lectores las novedades más interesantes.

A la oferta directa de los libros acompañan multitud de actividades culturales, tanto musicales (grupos de actualidad o sesiones de la banda municipal), hasta talleres para niños y para mayores, con sesiones de presentación de libros nuevos o la oportunidad de poder intercambiar impresiones con los propios autores.

Este año han sido muchos los libros presentados, y variados también los autores con los cuales departir, unos y otros del máximo interés y de gran diversidad de temas de toda especie. Y los autores han sido personajes destacados de actualidad en el mundo de las publicaciones.

Y la gente asiste en gran número a este tipo de acontecimientos. Lo cual supone una expresión notable de interés por la cultura. Se supone que hoy, además del medio de papel como soporte de las ideas y de los libros, se utiliza también el medio informático para ilustrarse sobre las nuevas ideas, realistas o creativas, de novelas, cuentos o poesías, que siguen distrayendo, interesando, informando y formando a nuestros conciudadanos inquietos, o que están en búsqueda de nuevos horizontes para su propia vida.

En la serie de “Encuentros con Autores” hemos podido escuchar e intercambiar impresiones con Carme Riera, Pablo D’Ors, Edurne Portela, Joan Margarit, Luis García Jambrina y otros.

Entre los presentadores de libros han estado Antonio Colinas y Mónica Velasco, F. J. Rubio Muñoz, Enrique García, Charo Ruano y Juanvi Sánchez, Enrique Romero, Mariano Casas, Julio Pérez Cornejo, Charo Sánchez y colaboradores de la Facultad de Comunicación de la Universidad Pontificia, Olegario González de Cardedal, Ángel González Quesada y otros.

Este año, con ocasión de las celebraciones del VIII Centenario de la Universidad de Salamanca, ha habido, además, una serie de temas en torno a la Universidad bajo el epígrafe de “Salmantica docet, 8 siglos”. Una buena ocasión para acercar la realidad de la Universidad a la gente común de la calle.

Todo un éxito de organización y realización de la XXXVIII Feria Municipal del Libro, de Salamanca. Se sigue haciendo honor al emblema tradicional de la ciudad: “Salamanca, arte, SABER, y toros”. O con el nuevo slogan: “Salamanca ciudad de cultura y saberes”.