Lunes, 20 de agosto de 2018
Alba de Tormes al día

Navales se reencuentra con su historia

Cipriano Carabias recupera el pasado de la localidad y proporciona a sus vecinos un libro histórico, fruto de cinco años y medio de investigación
El alcalde, Ignacio Martín junto a Cipriano Carabias y el diputado Antonio Luis Sánchez

'Navales', libro escrito por Cipriano Carabias, es un libro escrito por y para los vecinos de Navales. Un libro que es el resultado de más de cinco años y medio de investigación y que viene a ocupar un vacio en la historia de la localidad.

Durante la presentación del libro, que tuvo lugar en el Ayuntamiento de Navales, el alcalde de la localidad, Ignacio Martín, reconoció públicamente el trabajo de Cipriano Carabias al que entregó una placa conmemorativa, antes de invitar a los vecinos a tener en su domicilio "un libro de gran interés para la localidad".

Cuatro partes y trece capítulos

Hasta ahora, según Cipriano Carabias, existía "escasa documentación sobre Navales". Por un lado la recogida en el libro 'La historia viva que nos rodea', de Ángel Carril. Fruto de su amistad con Carabias, Carril pudo conseguir información verbal de vecinos de la tercera edad. Por último, 22 folios escritos por Faustino Marcos, documento que se encuentra en el Instituto de las Identidades, titulado 'A mi manera'. 

"Para que todos sepan la historia de Navales no hay mejor medio que escribir un libro", explica Cipriano, al que su deseo por contar la historia de Navales, le llevó investigar en numerosos archivos y libros. Comenzó de cero y ha llegado a escribir un libro compuesto de 374 páginas, dividido en cuatro partes y formado por un total de trece capítulos.

En la primera parte, tras una breve presentación de las semblanzas geográficas, el autor se centra en la historia del pueblo y sus orígenes. Las primeras informaciones que encuentra Cipriano Carabias sobre Navales se encuentran en el Archivo Diocesano. "En 1269 se constituye Navales como un núcleo de población y le adjudican la vocación de San Silvestre", explica Cipriano. Posteriormente, en el Archivo Municipal de Alba de Tormes, hay una serie de investigadores que reflejan que en 1226 llegan doce colones a Navales, cuando Alfonso IX comienza a colonizar toda la zona de Alba de Tormes.

"De la etapa anterior al siglo XII  se sabe muy poco, solamente que Alfonso VII le dona los privilegios de Alba de Tormes, unas aceñas, donde irían a moler ese trigo, el centeno. Navales participaría un poco en esa molienda, en esa riqueza, el molino de El Alcanzar, junto delante de La Perdiz. Hablamos del año 1140", detalla el autor.

Edificios, vivencias y vecinos

La segunda parte del libro está dedicada al estudio sobre la iglesia y la tercera aborda la evaluación urbana del pueblo: callejero y edificios como el Ayuntamiento, la fragua y los parques. Aquí también existe un apartado especial para las personas más significativas que nacieron en el pueblo, los que hicieron buen capital, los que estudiaron y los que destacaron por algo dentro o fuera de Navales.

En la última parte, la cuarta, Cipriano Carabias presenta sus memorias. Lo hace con el único objetivo de que mediante su historia "se vean reflejadas las costumbres, los usos y las vivencias de la segunda mitad del siglo XX, capítulos que ayudarán a otros vecinos a verse reflejados en sus recuerdos".

El autor

Cipriano Carabías nació en Navales en 1947 donde estudió hasta los trece años, que por necesidades y familiares y económicas, tuvo que dejarla, para dedicarse a las labores agrícolas, asistiendo a las clases nocturnas.

Después del servicio militar, ingresa en la Policía Armada en enero de 1971. Una vez superado el periodo académico, es destinado a Barcelona en el 1974 y a los tres años asciende a oficial.

El cariño a su tierra y la única forma de volver a ella, era marcharse al norte, por lo que llega a Bilbao en 1976. Con la libertad de horario de esta ciudad consigue la graduación cultural a nivel de COU, además de titularse como profesor de autoescuela.

En febrero de 1978, consigue una plaza en Salamanca y cuatro años después marcha a Valladolid, donde toma más contacto con la literatura . En 1992, los Juegos Olímpicos de Barcelona le obligan a marcharse de nuevo y un año después asciende  a Subinspector.

Una vez prejubilado decide buscar los orígenes de su pueblo Navales. En 2012 diseñó el 'Escudo Heráldico Municipal' y reunió a los quintos en una fiesta muy emotiva. En 2013, diseña la bandera con los colores reglamentarios. Ha escrito varios artículos sobre la historia, costumbre y vivencias de Navales en la prensa local, tanto digital como escrita, en periódicos como El Adelanto y La Gaceta y en la revista 'Qué me dices'. Por último ha investigado la genealogía de sus ancestros hasta la mitad del siglo XVII.