Martes, 21 de agosto de 2018

"Gloria Canora", una zarzuela de ayer y de hoy

 

El sábado, día 12, se estrena en el Teatro Liceo una nueva zarzuela. Parece ser que corren buenos tiempos para la zarzuela. El año pasado Francisco José Álvarez sorprendió a propios y extraños (fue un acontecimiento de eco nacional) con “La Verbena del Paseo de la Estación”, un libreto muy bien trabado que cumplió un periplo de siete representaciones a teatro lleno en el mismo escenario. La zarzuela, en virtud de ello, pareció quitarse el polvo de los años de encima y regresar a las tablas fresca y luminosa. Volvieron nostalgias de discos de vinilo de La verbena de la paloma, Agua, azucarillos y aguardiente, la Revoltosa, Las Golondrinas, etc…Y ese género, que llamó de tú a tú a la ópera italiana, dejó de ser arrullo y recuerdo de los más mayores para hacerse presente por el talento, y la imaginación de un joven autor actual.

 Chisco (profesor, estudioso e investigador del universo musical salmantino) urgó en el avispero de un lujoso género aletargado, olvidado y arrinconado por la escoba de los tiempos modernos. E hizo aflorar o revitalizar en programas de radio y actos culturales su riqueza incontestable, tanto en lo musical como en la dramaturgia, el nombre de grandes compositores como Tomás Bretón, Chapi, Valverde, Gerónimo Giménez, Vives Oudrid, Arrieta , Guerrero etc…

 La siembra estaba hecha. Ahora José Ignacio Cotobal, albense, profesor de música, saxofonista, representante destacado de los  jóvenes compositores en nuestra tierra, con obras sacras de notable enjundia, nos sorprende con un espectáculo de luminosa riqueza zarzuelera: Gloria Canora, una fantasía de zarzuela.

 Autor de un libreto muy divertido y conmovedor, Cotobal consigue montar un enredo escénico emotivo y sentimental que le sirve para poner en tela de juicio la deshumanización de los tiempos modernos, la pérdida de valor de elementos culturales otrora esenciales, como los teatros. Porque Gloria Canora es un teatro con los días contados, un teatro en otro tiempo escenario de grandes obras y sonoros éxitos, pero que hoy…ve asomar tristemente la piqueta. ¿Y qué pasa al final?. Tienes que ir a verla obra el sábado. Merece la pena.

 Merece la pena porque  este proyecto, siempre colectivo como corresponde al carácter del género, es un granero de ilusiones de muchas personas, técnicos y artistas, cantantes masculinos y femeninos, actores, coristas. Reconocibles muchos de ellos de la anterior zarzuela que echan aquí el resto y en muchos casos abruman por la solidez de sus tablas y la calidad de sus voces.

 Todo un espectáculo en el que se imbrican perfectamente números inolvidables de algunas de las grandes zarzuelas ( La Revoltosa, La tabernera del puerto, La Gran Vía, El huésped del sevillano, Luis Fernanda, La leyenda del beso, La verbena de la paloma…) acompañados con la música en el foso de la Banda Municipal de Salamanca, dirigida por Mario Vercher.

  Gloria Canora es una zarzuela basada en los clásicos con guiños a la modernidad. En base a ello sospechamos  que el género es perfectamente susceptible de renovación hoy en las temáticas sin perder su esencia e idiosincrasia Y autores con talento para desenvolver este asunto no faltan. Demostrado queda.

 Una pincelada más: es fundamental la gestión y colaboración en el proyecto de la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura. Otra cosa es que se valore en su justa medida el esfuerzo, la dedicación y la ilusión y el trabajo que pone todo el elenco en la función.