Domingo, 23 de septiembre de 2018

Derechos

233

Miro hacia atrás y veo todo lo perdido: en educación, en sanidad, en empleo, en sentido común… Hemos perdido dineros y derechos, ideas y palabras. Hemos perdido la posibilidad de decir lo que pensamos, la opción de escoger en qué trabajamos, la virtud de mirar a los ojos al que manda y decirle “estás ahí porque yo quiero”.

Los derechos ya son sólo palabras. Palabras pisoteadas, marchitas, hurtadas.

La codicia les llevó a dejarnos sin dinero. Luego, cuando vieron que poco más podían sacarnos, nos quitaron los derechos.

Miro hacia atrás y veo todo lo perdido. Yo lo echo de menos. Las generaciones futuras no sabrán defenderlo: nunca lo habrán tenido.