Martes, 21 de agosto de 2018

El camino escolar

Imagen que se ha convertido en símbolo del programa de Educación Ambiental de Segovia “De mi escuela para mi ciudad”, movilidad y camino escolar.

Una de las consecuencias del urbanismo actual, centrado en el negocio inmobiliario y no en afrontar el derecho a la vivienda que proclama nuestra Constitución, es generar ciudades basadas en el uso del coche, lo que expulsa a demasiados habitantes de las calles. Y eso que, en lugares como Salamanca, al final sólo el 23’8% de los viajes utilizan el vehículo privado. Así la infancia prácticamente desaparece confinada a los espacios escolares o públicos como parques, incluso en estos se les suele enclaustrar en zonas de juegos que incluso se pavimentan o se vallan.

Imagen de una presentación de la empresa Indra de un trabajo realizado en Cataluña, del “I Congreso Internacional Los Ciudadanos y la Gestión de la movilidad” en 2006.

Desde hace años hay ciudades que trabajan para devolver las calles a la infancia, como suele ser habitual en España Cataluña fue pionera y donde más ejemplos existen. Pero a veces no hay que ir tan lejos, Segovia fue un buen ejemplo hace algo más de 10 años con el programa “De mi escuela para mi ciudad”, recogido en el libro titulado “¡Pies para que os quiero!”, donde se involucraron varios centros educativos, con el protagonismo del alumnado. Por fin parece que en Salamanca alguien en el Ayuntamiento ha descubierto esto. Por supuesto en absoluto se ha escuchado a colectivos que llevan años demandando una nueva forma de afrontar cómo se viaja y usa la ciudad como Ecologistas en Acción, o más recientemente nadie leyó el programa electoral de Ganemos Salamanca.  

Podemos decir que el camino escolar es una iniciativa cuyo objetivo es promover y facilitar que las niñas y niños vayan a la escuela a pie y/o en bici por una ruta segura y de manera autónoma, es decir, sin ir acompañados de adultos. La Dirección General de Tráfico tiene una web sobre el tema, donde establece las siguientes METAS:

1. Seguros Crear una red de itinerarios seguros y cambiar hábitos de desplazamiento caminando, o en bicicleta o en transporte público.

2. Sostenibles. Reducir el número de vehículos a motor que trasladan a los niños al colegio, aminorando el exceso de emisiones contaminantes y el ruido, actuando en favor de la mejora del medio ambiente, la recuperación del espacio público y la seguridad vial infantil.

3. Saludables. Promover la movilidad activa, el caminar y pedalear, favoreciendo el desarrollo de una actividad física cotidiana y hábitos de vida saludable, con menos obesidad y mejor salud.

4. Con autonomía. Fomentar el que los niños recuperen la calle y vayan solos o en compañía de sus amigos al colegio. De este modo se favorecerá la autoestima, la socialización y el proceso de aprendizaje por medio de la interacción y la cooperación.

Analizando lo que presenta un medio de comunicación que, sorprendentemente, siempre parece tener acceso a trabajos públicos antes que quienes los pagan, la ciudadanía, diría que alguien no ha entendido de qué va esto. El camino escolar NO es habilitar un aparcamiento para padres y desde ahí hacer un recorrido seguro de escasos centenares de metros. El verdadero objetivo es conseguir que la niña/niño salga de su casa sin adultos y llegue por sus propios medios al centro escolar.

En 2003 en Buenos Aires se les ocurría hacer estas cosas. La noticia, del diario Clarín, no dice nada de aparcamientos para padres.

Y eso supone cambiar el diseño de la ciudad. Por ejemplo, ensanchando aceras, rediseñando los pasos de peatones desde su perspectiva y no para facilitar el paso de vehículos, colocados en itinerarios lógicos y no obligando a rodeos innecesarios que empujan a cruzar fuera de ellos, con tiempos de espera razonables si están semaforizados, o mejor con medidas de seguridad como levantarlos a la altura de la acera para  apostar por la seguridad vial de quienes caminan y no la comodidad del que no se baja del coche. Y esto, por supuesto sólo funciona desde la participación de todos los actores; empezando sobre todo por el alumnado. Por cierto, el distrito único escolar, aparte de fomentar la desigualdad privatizadora en la educación, es un claro enemigo del camino escolar.

En San Sebastián por 2009 también estaban ocupados en Caminos Escolares. Curiosamente los aparcamientos para padres no aparecen.

¿Han oído hablar de la ciudad de los niños de Francesco Tonucci?, un psicopedagogo italiano, pues construir la ciudad para la infancia es lo mismo que hacerlo para todos, lo explica muy bien en dos libros editados por la Fundación Germán Sánchez Rupérez (¿esta les suena de algo?)

La Memoria de la Policía Local de 2017 sigue sin ser publicada en la web del Ayuntamiento, pero de repente he recordado ¿alguien sabe algo del Plan Estratégico de Accesibilidad de Salamanca publicado a bombo y platillo hace unos meses?.

Web de la Dirección General de Tráfico:

http://www.caminoescolarseguro.com/index.html

Una más que interesante guía editada por el Ministerio de Fomento:

https://www.fomento.gob.es/NR/rdonlyres/7C6DBB6D-B0E3-42B7-B042-85FAA06F049E/103128/camino_escolar_guia_br.pdf

Referencia al trabajo realizado en Segovia:

http://www.segovia.es/index.php/mod.pags/mem.detalle/id.10686/relcategoria.2571/area.23/seccion.37

Una pequeña descripción en una de las web más recomendables de nuestra ciudad:

https://salamancaaccesible.wordpress.com/2015/06/16/camino-escolar/