Martes, 21 de agosto de 2018

Llegó mayo

Las flores que nos ofrece este año el exuberante mes de mayo

Reconozco que es una vulgaridad comenzar con el popular dicho “La primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido”. Por otro lado, la primavera astrológica hace ya quince días que ha llegado, aunque desde el punto de vista climatológico se resista todavía a hacerse presente, y como que le gusta jugar con nosotros al ratón y al gato, y se va y se viene.

Pero hoy lo que toca es reflexionar sobre la llegada del mes de mayo y los fenómenos que nos ha traído y que nos promete.

Comencemos por el uno de mayo. Para los cristianos, fiesta de San José Obrero. Para la generalidad de la gente la fiesta del trabajo. Es tradicionalmente un día de reivindicaciones, que normalmente han convocado y llevado a cabo los sindicatos, y a su llamada han acudido los trabajadores o los parados, exigiendo trabajo, como lo manda la Constitución Española, y trabajo digno, es decir, lleno de respeto y acompañado de un salario que reconozca y promueva la dignidad del trabajador.

A las reclamaciones del trabajo este año se han unido las de la dignidad y respeto a la mujer ofendida o maltratada, e incluso víctima del asesinato por parte de sus propias parejas o exparejas, así como la exigencia de que la justicia se declare preferentemente en favor de la mujer como víctima de cualquier clase de abusadores y extorsionadores. Los sindicatos, por otra parte, están siendo sobrepasados, en su despiste y desorientación ante las nuevas situaciones, por movimientos informales, populares y no organizados, que asumen las distintas reclamaciones, entre las cuales este año no es la menor la del movimiento amplio de los jubilados y de los que exigen ya un mantenimiento digno de pensiones para su próximo futuro.

Para algún lugar, como es el caso de Valdejimena, la fiesta de san José Obrero se convierte en jornada anual de renovación de los compromisos adquiridos ante la Virgen del santuario de Horcajo Medianero, ocasión para muchos de realizar el compromiso anual del cumplimiento pascual de confesión y comunión, y en el momento oportuno para encontrase con los demás hermanos de la Cofradía de Valdejimena y tomar las determinaciones correspondientes como asamblea general de los miembros de dicha cofradía.

Esta fiesta de la Virgen se encuadra en el comienzo y en el conjunto del mes de mayo, que tradicionalmente viene siendo dedicado a la Virgen María, la madre de Jesús y madre nuestra. También, en este mismo ambiente se sitúa la celebración del día de la madre en el primer domingo del mes de mayo. Una jornada que, si bien tiene un indudable acierto como ocasión de agradecer a las madres todo el amor que nos han tenido y manifestado desde los primeros momentos de nuestra existencia, y de manifestarles algún tipo de amor en correspondencia al suyo, también es aprovechada por el comercio para hacer el agosto en mayo impulsando la compra de la más diversa serie de regalos de todas clases.

Pero la portada del mes de mayo no se queda en las celebraciones del día primero. Después del uno viene el dos. Aunque en este caso es un día más propio de la comunidad autónoma de Madrid, que este año ha estado marcado por los escándalos y la renuncia a sus cargos de la expresidenta de la Comunidad Cristina Cifuentes, y por el vacío dejado por ella que está reclamando a la persona o personas llamadas a ocupar el cargo de presidente o presidenta de la Comunidad y también del partido todavía en el gobierno, el PP.

Por otro lado, aún colea la situación en Cataluña, que está reclamando la formación de un gobierno viable, y a la que se le está terminando el tiempo de aventuras, y se ve avocada a nuevas elecciones si no se resuelve la anormalidad antes del 22 de este mes de mayo.

Como signo de carácter cultural, que suele llegar cada año por el mes de mayo, tenemos ya montada en nuestra hermosa Plaza Mayor la meritoria XXXVIII edición de la Feria Municipal del Libro. Los salmantinos solemos acudir con asiduidad a contemplar las novedades editoriales que nos acercan los libros y producciones culturales de nuestros escritures, poetas y demás productores de las diversas manifestaciones de cultura.

Todas éstas, y algunas otras próximas al funcionamiento de la justicia, en Madrid, en Andalucía, en Navarra y otros, son las flores que nos ofrece este año el exuberante mes de mayo, abonado por la abundancia de lluvias y nieve, que nos viene acompañando. Podemos vivir este mes con esperanza, porque detrás de las flores suelen venir los consiguientes frutos. Esperemos que sean de la mejor calidad.