Martes, 21 de agosto de 2018

¿Qué es la Biblia?, según León Felipe

Fotografía de Jacqueline Alencar

 

El pasado sábado 28 de abril, y al comenzar el IX Encuentro Cristiano de Literatura en el Aula Magna de Filología, leí un texto del imprescindible León Felipe. Pocos poetas de su categoría han legado escritos tan entregados al Amado galileo y a lo Sagrado del quehacer poético. ‘Qué es la Biblia’ deja bien claro su pensamiento en torno a tales vínculos y, por ello, busqué que sus palabras abrieran un acto donde prevaleció la voz de los poetas.

 

Previamente, en 2015 coordiné, dentro del XVIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, un magno homenaje a uno de los pocos poetas que bien pueden ser considerados de aquende y allende el idioma. Me refiero a León Felipe (Tábara, Zamora, 1884 - México D.F., 1968). El título de dicha antología es: “He muerto… y he resucitado”. Claro que él se refería a la nueva vida que pudo llevar en América, antes y después de la guerra civil. Aprecien los versos de donde extraje el título: “América es la patria de mi sangre./ He muerto… y he resucitado./ ¿Entendéis ahora?”. Pero también incluí numerosos poemas donde la figura central es Cristo y quienes reciben los dardos de sus versos son los fariseos de antes y de ahora, la jerarquía eclesiástica afín a un dictador llamado Franco.

 

Portada de la antología, con retrato pintado por Miguel Elías

 

Aquí el texto de León Felipe:

 

“Me gusta remojar la palabra divina, amasarla de nuevo, ablandarla con el vaho de mi aliento, humedecer con mi saliva y con mi sangre el polvo seco de los Libros Sagrados y volver a hacer marchar los versículos quietos y paralíticos con el ritmo de mi corazón. Me gusta desmoronar esas costras que han ido poniendo en los poemas bíblicos la rutina milenaria y la exegesis ortodoxa de los pulpitos para que las esencias divinas y eternas se muevan otra vez con libertad. Después de todo, digo otra vez que estoy en mi casa. El poeta al volver a la Biblia, no hace más que regresar a su antigua palabra, porque ¿qué es la Biblia más que una Gran Antología Poética hecha por el Viento y donde todo poeta legítimo se encuentra? Comentar aquí, para este poeta, no es más que recordar, refrescar, ablandar, vivificar, poner de pie otra vez el verso suyo antiguo que momificaron los escribas. Cristo vino a defender los derechos de la Poesia contra la intrusión de los escribas, en este pleito terrible que dura todavía, como el de los Sofistas contra la Verdad”.

 

Fotografía de Jacqueline Alencar