Sábado, 22 de septiembre de 2018
Ledesma al día

El Balneario de Ledesma y las propiedades de sus aguas

Monette González rescata de la hemeroteca del año 1929 las crónicas que relataban las propiedades terapéuticas de las aguas del balneario
Balneario de Ledesma

“Aguas termales a 52 grados de temperatura, sulfurosas, sódicas, muy radioactivas.Epecialísimas para la curación de reumatismo, gota, ciática, artritis, sífilis, luxaciones,fracturas, contracturas, heridas, úlceras... Muy indicadas en los catarros nasales-faríngeos, de laringe y bronquitis y enfermedades crónicas de la piel”. Así se relataba en un edición de 1929, del diario El Adelanto de Salamanca.

Tambien los días 6 y 8 de agosto de 1929 se hacía eco de la inauguración del Gran Hotel.Construido con todas la exigencias de la higiene, agua corriente en todas las habitaciones,cuartos de baño, gran comedor, salón de fiestas, teatro, café, telégrafos, ascensor eléctrico desde el hotel a las galerías de baño. Dos nuevas y suntuosas galerías de baño, con cuartos de exudados en las mismas galerías y dotadas de todos los adelantos. Hidro-terapicos modernos;Instalaciones completas de duchas, baños de asientos, inhalaciones, pulverizaciones,... por la Casa Corcho e hijos.Y entre otras cosas se habla de las habitaciones de 1ª 2ª y 3ª categoría, así como de los comedores y cocina independiente, y las facilidades para llegar hasta dichos Baños de Ledesma en la temporada  del 1 de junio hasta  el 30 de septiembre.

Por otro lado, uno se acuerda cuando hace más de medio siglo hasta Ledesma llegaban los asturianos que había ido al balneario para tratarse de la silicosis que habían adquirido en las minas, y nosotros le pedíamos alguna perra, y ellos parecían ir preparados ya que nos lanzaban al aire algunas perras chicas y gordas, lo que provocaba que los muchachos rodáramos por el suelo para cogerlas con las consiguientes risas de estos buenos hombres, por lo que se deduce que los anteriores visitantes ya les habían informado de como éramos los muchachos ledesminos. Agradecemos al amigo Jose María Lopez Tabernero por facilitarnos esta información tan interesante.

Texto: Monette González