Sábado, 22 de septiembre de 2018
Bracamonte al día

Notable nivel para la segunda tarde del Bolsín taurino de Peñaranda

Los seis aspirantes dejaron destellos de calidad en el coso, que tuvo la lluvia como protagonista en el piso
La segunda jornada del Bolsín de Peñaranda ha dejado buen sabor de boca entre público y jurado
Con cielo gris, ligero viento y amenaza de lluvia, que nos visitó de forma tenue, se han dado cita en esta plaza de toros, otro ramillete de jóvenes valores, llegados de todos los rincones de la piel de toro.
 
Se han tentado becerras de la ganadería de la Glorieta, que han tenido como denominador común, cierta flojedad, lo cual no es de extrañar según se encuentra de anegado el campo y las fincas de bravo, han tenido fijeza, y nobleza en sus embestidas, se han venido arriba en los primeros arranques de faena, superiores 5ª y 6ª resto con buen tono. En cuanto a los jóvenes aspirantes, hemos de decir, que todos, con diversos estilos y formas han tenido un notable nivel, y eso que el piso de plaza, se encontraba pesado por el agua.
 
Primer turno fue para Adrián Villalba de Albacete, fácil con el capote, torero con buen bagaje y recursos, estuvo muy animoso, corrió bien la mano, y consiguió dándole su tiempo al animal una labor con mucho poso, bien rematadas las series por ambos pitones.
 
Segunda plaza para, Carlos Domínguez de Badajoz, resuelto con el capote muleteo con suavidad y a la altura conveniente, para que no cayera el animal y ayudar a su embestida, posee buena técnica, sorteo una faena con mucho fundamento y clasicismo.
 
Tercer turno para otro extremeño Manuel Perera también de Badajoz, discreto de capote, y con un flojito animal toreo con exquisitas, formas, torero de buenas hechuras, que sabe en lo que anda, consintió una faena de gusto, superior con la mano zurda, donde remataba las series con enjundia, torero inteligente, bien colocado y conocedor de los terrenos.
 
Cuarto hizo el salmantino Antonio Zurdo, un torero menudito, que estuvo solvente de capote, toreo con suavidad y limpieza, buen técnica y colocación, en mi opinión excesivamente académico, torero bien dio un excelente curso de pases, pero falto como a otros muchos exponer más, arrebatarse, e intentar otras variantes, aún así no desentono.
 
La quinta plaza la ocupo Sergio Díaz de Madrid, un torero al que se le nota cuajado, espigado el mozo con buenas maneras manejo con criterio el capote, se vislumbra un torero poderoso de mano baja, bien colocado, pero que arrastro en exceso el engaño, para las cualidades del animal, que tenía clase y mucha pero de fuerza limitada, y surgieron hasta tres desarmes, que afearon y mucho su labor.
 
Y finalizo otro torero de la escuela de Salamanca, Pablo Sánchez, suelto de capote, confiado en su muleta sorteo una faena de menos a más, se acoplo bien a la embestida, aplico buen tono a los remates de las series, se le ve con arrojo y disposición,  se me antoja  que atesora afición, y lo cierto es que,  le puso, al final de la tarde un tono de desparpajo y color. 
 
Es cuanto dio de sí esta segunda serie de este certamen para el próximo domingo otro puñado de jóvenes se llegaran a esta plaza, para medir sus poderes y sabremos quien se clasifica para la final.