Viernes, 21 de septiembre de 2018
Ciudad Rodrigo al día

Temor entre las estaciones de servicio por la huida que puede provocar el encarecimiento del gasóleo

Un informe de la Comisión de Expertos para la Transición Energética apuesta por una subida de los derivados del petróleo del 28,6%

La Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio de la provincia de Salamanca emitió en la mañana del martes una nota de prensa para manifestar su preocupación por lo que se recoge en el informe publicado la semana pasada por una Comisión de Expertos para la Transición Energética.

En este informe, se apuesta por un encarecimiento de los derivados del petróleo, sobre todo del gasóleo (se habla de un 28,6% de subida), “bajo la excusa del compromiso de España en materia de cambio climático”. A la hora de explicar la subida, se menciona el aumento de los impuestos como “una de las herramientas claves para el cumplimiento de los objetivos comprometidos por España con la Unión Europea”.

Para la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio, esta subida con esa justificación demuestra “el escaso conocimiento del sector del transporte”, que ya ha reducido más de un 80% la emisión de gases contaminantes gracias a la uso de aditivos y la constante evolución de las mecánicas diésel.

La Asociación considera que esta subida generaría “un grave daño económico” especialmente en las zonas de frontera como es el caso de la provincia de Salamanca, ya que los transportistas optarían por repostar en tierras portuguesas en vez de en la provincia salmantina.

Además del incremento en nuestro país, la Asociación recuerda que el Gobierno de Portugal “está potenciando la venta de combustibles en zonas fronterizas mediante una bajada de impuestos” que ya se hizo en septiembre en las zonas de Portugal limítrofes con las provincias de Zamora, Salamanca, Badajoz y Huelva.

Teniendo en cuenta que “más del 60%” de las ventas de gasóleo se despachan a autónomos y profesionales del transporte, principalmente en ruta hacia Portugal, la subida del 28,6% supondría la destrucción de puestos de trabajo en las estaciones de servicio de carretera. Asimismo, habría pérdidas económicas también para el resto de la provincia, ya que no se recaudarían los impuestos con los que está gravado el gasóleo (casi un 50% del precio de cada litro son impuestos).