Lunes, 15 de octubre de 2018

Cartas de los lectores

La vida

La vida esa gran maestra que enseña más que muchos libros. En esta sociedad que vivimos tan deprisa, creemos que lo importante es avanzar rápidamente, pero muchas veces no sabemos hacia donde. Mucha gente lo que llama éxito, no es otra cosa que un cierto triunfo que te lo pueden reconocer socialmente, pero a veces uno se pregunta qué precio ha habido que pagar para alcanzar esa circunstancia. Lo más importante es tener clara la meta hacia donde uno quiere llegar. Hay gente que triunfa rápidamente y en un cierto tiempo esa victoria se convierte en una derrota. Y al contrario hay derrotas que en un corto tiempo se convierten en victorias. La derrota es lo que te hace crecer como persona, si sabes aprender las lecciones que te da. Es la lucidez del perdedor.

Cuando estamos en la última fase de la vida, hacemos balance de nuestra existencia, recuento de cómo han ido los objetivos que teníamos por delante y cada momento de nuestra travesía de ese viaje. Pero a veces las cuentas no salen. El ser humano cuando analiza su vida personal es casi siempre de descontento. Cuantas cosas no han salido bien, o como uno pensaba.

Las adversidades se soportan y resisten con firmeza, serenidad, con ganas de superarlas y vencerlas para darles la vuelta. Con la madurez ya as superado las heridas del pasado y te deja la ilusión de vivir el tiempo que te queda. La vida es un resultado de lo que hemos ido haciendo con ella, de acuerdo a la meta que nos marcamos. La vida es plena si está llena de amor, ser dueño de uno mismo y ser fiel a tus principios y creencias. Tenemos tres etapas, cada una corresponde a un tiempo: pasado, presente y futuro.

También la vida te da felicidad, como sentirse bien con uno mismo, tener una cierta paz interior, todos aspiramos a ella es la ley natural del ser humano. Pero la felicidad en la actualidad para muchos queda sola a bienestar, nivel de vida o posición económica. También existen otras maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el bobo y la otra serlo.

La felicidad consiste en hacer algo que merezca la pena con la vida. Y la infelicidad es como una cueva sin luz. Para ser feliz en un mundo como el nuestro es necesario no equivocarse y tener buen equilibrio entre lo que uno ha deseado y lo que ha conseguido…