Jueves, 20 de septiembre de 2018
Ciudad Rodrigo al día

La Feria de Botijeros sale adelante pese a la lluvia aunque concentrada en la Plazuela

CIUDAD RODRIGO | Durante la mañana cayó un fuerte chaparrón que duró alrededor de una hora

Ciudad Rodrigo celebró en la mañana del sábado su primera feria de 2018, la Feria de Botijeros, que estuvo marcada por las inclemencias meteorológicas que restaron puestos, público y espectáculo a un evento que pese a todo logró sacar adelante su programa con algo de normalidad, concentrado eso sí en un único lugar.

Si inicialmente estaba previsto que la Feria se desarrollase en la Plazuela del Buen Alcalde (sede de la matanza del cebón) y la Plaza Mayor (que iba a acoger puestos de artesanía, y a la compañía portuguesa Jogo do Pau), las previsiones hicieron que se unificasen los actos en un único espacio, la Plazuela del Buen Alcalde, tras haber comunicado varios de los puestos de fuera que causaban baja debido a que se anunciaba bastante lluvia.

Pese a ello, el Ayuntamiento decidió seguir adelante con la Feria, montando eso sí en la Plazuela un par de carpas debajo de las cuales se desarrollaron a lo largo de la mañana del sábado la mayor parte de las tareas propias de la matanza, que comenzó sin lluvia, e incluso con el cielo despejado.

De este modo, tras ser aturdido el cebón donado por Juan Manuel Criado en el interior de un camión que llegó a la Plazuela del Conde, se trasladó al animal en una furgoneta del Ayuntamiento hasta el interior de la Plazuela del Buen Alcalde para proceder a las tareas propias de la matanza, comenzando por el chamuscao y raspao, y el despiezao y descarnao, que pudieron desarrollarse sin problemas al aire libre. Los que estaban en esos momentos por la Plazuela degustaron perronillas, mantecados y aguardiente.

Asimismo, en esos primeros momentos de la matanza se le cortó la lengua al cebón para que fuese analizada por una integrante de la Unidad Veterinaria de la Junta de Castilla y León, quién comunicó que el animal estaba sano, y por lo tanto, era apto para el consumo humano. Posteriormente, ya bajo las carpas para evitar problemas, se continuó con el picao y adobao, y con el enfusao o llenao, todo ello a cargo de matarifes, las hermanas Olaya (Rosario, Pilar y Antonia) e integrantes de la Asociación El Botón Charro.

A lo largo de la mañana las previsiones se fueron cumpliendo, y de este modo el cielo se nubló por completo algo más allá de las 11.00 horas, acabando por hacer acto de presencia la lluvia sobre las 12.30 horas, lo que obligó a todo el mundo a refugiarse en las carpas o en los soportales, incluido al grupo El Roble Charro y al resto de tamborileros participantes en la Feria, que habían llegado a actuar en la Plaza Mayor.

La lluvia cayó durante alrededor de una hora, tiempo durante el cual la Plazuela continuó registrando una aceptable afluencia de público por los soportales, donde estaban montados la mayor parte de los puestos que finalmente habían decidido participar en la Feria (hubo algunos que se montaron fuera de estos soportales).

Por el contrario, sí se vieron especialmente afectadas por la lluvia las acciones previstas por la compañía portuguesa Jogo do Pau, limitándose por ejemplo el tiempo de disfrute de los juegos tradicionales que habían repartido por un trozo de la Plazuela (que inicialmente tenían que haber estado en la Plaza Mayor, que permaneció sin vehículos pese a que no fue sede de la Feria).

La lluvia cesó en torno a las 13.30 horas, llegando una media hora después el momento más esperado por muchos de los asistentes a la Feria: la degustación gratuita de patatas meneás con torreznos en primer lugar, y posteriormente, de probadura de chorizo y morcilla, todo ello junto a un vaso de vino dulce.

Como remate de los actos de la Feria, y antes de que los encargados de la matanza y del reparto de la comida se pusieran a comer, se procedió al sorteo de dos lotes compuestos de un jamón y un lomo cada uno pertenecientes al cebón protagonista de la matanza. Estos lotes recayeron en los números 0740 y 1396, apareciendo únicamente en esos momentos el ganador del segundo de los lotes (que fue una de las personas implicadas en la matanza).