Martes, 18 de septiembre de 2018

8 de marzo: un día para decir basta

El próximo ocho de marzo es el día de la mujer, de las mujeres trabajadoras, bien en sus hogares o fuera de estos, de las mujeres refugiadas, de las mujeres defensoras, de las mujeres que son madres y de las que no lo son, es nuestro día. Con motivo de este día vamos a hacer un breve análisis del año 2017. Fijaos si las mujeres sufrimos vulneraciones que desde Amnistía Internacional se realiza un informe sólo sobre la situación de los Derechos Humanos de las mujeres en el mundo.

          Como ya es conocido, tras las denuncias de acoso sexual contra el productor Harvey Weinstein mujeres de todo el mundo se unieron al movimiento #YoTambién, rompiendo el silencio sobre sus experiencias como víctimas y supervivientes de la violencia sexual. Se inició así un movimiento contra la tendencia a culpar a las víctimas y a favor de la rendición de cuentas de los agresores.

          El 2017 fue un año de movilizaciones feministas por toda Europa. En algunas de las protestas se consiguieron los objetivos, como en las protestas del “Lunes Negro” de Polonia, en las que presionaron al gobierno para que no restringiera aún más el acceso al aborto legal y sin riesgos. Aunque algunas fueron exitosas, las mujeres y niñas continuamos sufriendo abusos y violaciones contra nuestros derechos humanos, como la desigualdad de oportunidades, los malos tratos y la violencia generalizada por motivos de género.

          En España, el año terminó con 48 mujeres (y 8 menores de edad) asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas. Sí, asesinadas, no muertas; las víctimas de violencia de género no mueren ellas solas, hay un asesino detrás. El pasado 25 de noviembre, Amnistía Internacional denunció por un comunicado que España seguía sin cumplir sus obligaciones internacionales en el marco de la investigación, prevención, sanción y reparación integral de las víctimas de violencia sexual. Señalando también que el Pacto de Estado contra la Violencia de Género aprobado el 28 de septiembre de 2017 ha sido una gran oportunidad para la protección a la victimas de la violencia de género, pero una vez más, una oportunidad perdida por nuestras autoridades.

          Precisamente porque algunas de las movilizaciones han sido exitosas y porque nuestras autoridades han dejado pasar grandes oportunidades para erradicar la violencia de género, no podemos dejar de sumarnos a las movilizaciones organizadas para el día 8 de marzo por el movimiento feminista, organizadas en todo el país y a nivel internacional.

         Ya va siendo hora, de que tanto en España como en todos los lugares del mundo, por remotos que sean, las mujeres podemos tener una vida sin violencia y sin discriminación. También va siendo hora de que veamos la violencia de género como una responsabilidad social: los cientos de asesinatos a mujeres nos afectan, al igual que el maltrato que sufren muchas mujeres a puerta cerrada. Pero también y más cotidiano aún, nos afectan todos los micro-machismos diarios y normalizados.

         Como es un problema de toda la sociedad, no sólo colectivos feministas o el Estado tienen que tomar partida en él, sino que todas las personas a nivel individual tendrían que tomar partido, desaprenderse todas las conductas machistas aprendidas y reaprender nuevas conductas sobre una base de igualdad y respeto mutuo. Esto lo tenemos que hacer las mujeres y los hombres, y sólo así podremos educar a generaciones futuras fuera de esta lacra y barbarie social.

Lucía García García

Activista por los Derechos Humanos