Sábado, 22 de septiembre de 2018

Sonados plagios sonoros II

Como ya comenté en una primera entrega se conoce como plagio la acción de copiar obras ajenas, entendiendo como obra cualquier producto intelectual en ciencias, letras o artes. Según la RAE, dicha obra ha de tener cierta importancia aunque, si plagias, plagias, sean obras importantes o no.

Todos los que creamos bebemos de ciertas influencias y están, de uno u otro modo, presentes en nuestra forma de hacer música, pero hay unos límites que no se deberían rebasar para evitar problemas legales.

Ya os comenté que los plagios más sonados en el panorama español han sido “La chica de ayer” de Nacha Pop, que suena a “La caza del bisonte” de Piero; “Toda la noche en la calle” de Amaral, que suena a “Rebel, Rebel” de David Bowie o “Marta tiene un marcapasos” de Hombres G, que suena a “At the zoo” de Simon & Garfunkel.

Como la finalidad de este ejercicio es afinar el oído hoy os traigo nuevos ejemplos.

Pulsad en las fotografías y escuchad atentamente.

The Beach Boys con su Surfing U.S.A. mundialmente conocida se les fue un poco, rítmica, armónica y melódicamente hacia un tema que había compuesto anteriormente Chuck Berry: Sweet Little Sixteen.

George Harrison en su andadura en solitario cometió también un plagio nada más comenzar. Su My Sweet Lord era una ligera variación del grupo Chiffons He is so fine.

Y otro de los grupos que generaron polémica a consecuencia de un plagio fueron Radiohead con su Creep, el cual era en base igual a air That I Breathe de The Hollies.