Jueves, 20 de septiembre de 2018

Deferencias entre MUJERES HOMBRES en la vida adulta (5)

Desde el punto de vista fisiológico, la máxima preocupación de la mayoría de las mujeres se centra en su figura corporal, condicionadas por la consideración de su cuerpo como objeto sexual y como medio para seguir en el “mercado de la seducción” en esta sociedad que ha convertido la sexualidad en un producto más de consumo obligatorio.  También los hombres se preocupan cada vez más por su figura corporal, las industrias no quieren perder el 50% de clientes dispuestos a ser más atractivos.

La vida sexual de las mujeres es tan variable que no podemos generalizar. Mientras un número aun importante sigue sufriendo los afectos del rol sexual asignado por la tradición, otras muchas disfrutan de su vida sexual y amorosa con sus parejas o sin ellas. Pero en las parejas o relaciones que  se impone el deseo y las prácticas de un patrón masculino tradicional, más centrado  en el coito rápido, es lógico que las mujeres se quejen de los hombres.. En general, puede decirse que en materia de sexualidad las mujeres han cambiado mucho más que los hombres. Pero aun hay diferencias entre los sexos bien significativas, entre ellas las siguientes:

  1. Los hombres priorizan más  las relaciones sexuales que las mujeres, aunque éstas se están acercando a ellos cada vez más.
  2. Las mujeres heterosexuales son menos rígidas desde su propia orientación del deseo y menos homofóbicas que los varones.
  3. Numerosos hombres valoran más la propia actividad sexual con o sin afecto y comunicación, que las mujeres, más exigentes y proclives a convertir las relaciones sexuales y afectivas  en un contexto de comunicación y afectos sexuales y empático-sociales.
  4. Numerosos hombres que viven en pareja tienen una moral y una conducta sexual menos convencional  que las mujeres, aunque estas diferencias se están estrechando especialmente, en personas con cultura y en mujeres que trabajan fuera de casa. Las mujeres también han cambiado sus conductas respecto a la masturbación, siendo esta práctica más frecuente que hace unas décadas. Cada vez más mujeres no la viven como una conducta que compensa la ausencia de relaciones, sino como una alternativa de placer sexual, también cuando se tiene pareja.
  5. Los hombres usan más la pornografía que las mujeres, entre las que es frecuente el rechazo. Los hombres, más visuales sexualmente hablando y más cercanos al machismo y sexismo de buena parte de la pornografía, la aceptan y consumen con frecuencia, antes a través de revistas y hoy, preferentemente, por internet, videos, etc. Un grupo minoritario, pero cada vez mayor, de mujeres consumen también pornografía.
  6. Las mujeres son más precavidas en relación con los riesgos.
  7. Aunque algunas mujeres compran actividad sexual, en este apartado las diferencias son muy grandes, ejerciendo la prostitución muchas mujeres y solo algunos hombres.
  8. El acceso a contactos por internet, pagados y gratuitos, se ha extendido siendo ahora una de las formas de buscar pareja, comprar actividad sexual o contactos gratuitos en ambos sexos. 
  9. El mayor problema que seguimos teniendo es de la violencia sexual. Aunque también hay mujeres agresoras, los hombres son responsables de la inmensa mayoría de los abusos a menores, acosos, violaciones, etc. 
  10. En general, las mujeres están más dispuestas a cambiar para mejorar su vida y su sexualidad, a involucrarse en actividades de salud, solidarias, de autocuidado o culturales.

Dos tareas les dejo a los lectores: completar la lista de diferencias y reflexionar sobre las posibles causas y la evolución social más probable.