Sábado, 22 de septiembre de 2018

A menos educación, más violencia y más temor

Así, como suena, con la contundencia  de los enunciados de las leyes de las ciencias exactas, que señalan un funcionamiento de la realidad que no admite réplica. Pues esta ley de la naturaleza humana tampoco admite réplica.

Comienzo aclarando que en esta fórmula, el concepto de educación es más amplio que el referido a aprender matemáticas, una formación profesional o aprender las pautas de comportamiento en cualquier situación social; estos aprendizajes también son educación, pero en la “fórmula” del título educación es todo aprendizaje que confluye en la propia imagen del sujeto consigo mismo: una imagen de una persona con los recursos suficientes para saberse capaz de tomar las riendas de su propia vida, de saberse digno siempre de respeto por toda la comunidad, de saberse sujeto de derechos y obligaciones.

Dicho de otra manera: una persona a la que no se la puede engañar, manipular, impedir expresarse siempre que no dañe a terceros. Un ciudadano libre de expresarse y de pensar. Como se dice vulgarmente “que sabe lo que quiere” (y lo que quiere no es robar, ni matar, ni violentar a nadie).

Ahora doy un giro de 180 grados y describo un hecho concreto y real que presencié  el viernes pasado, a las 15horas en el telediario de Antena 3. Enciendo la tv para oír ( apenas ver) las noticias y COMO PRIMERA NOTICIA esa redacción da la noticia de los enfrentamientos entre dos grupos de ultras, los ultras del equipo de fútbol ruso el “Spartak” y otro grupo del Atlético de Bilbao ( por la información que poseo los provocadores, los más violentos, los que inician las agresiones son los rusos). A raíz de estos enfrentamientos muere un ertzaina. Hasta aquí, parece razonable que se dé la noticia, incluso en primer lugar: una muerte injusta y violenta de un servidor de la ley.

Pero no. Antena 3 sigue DURANTE MÁS DE 15 MINUTOS        hablando de las bandas de ultras de equipos de fútbol, sus métodos, su organización, sus múltiples fechorías…aquello no era un telediario sino parecía más bien un programa ¡muy especial! sobre el tema. Después de 20 minutos dieron la segunda noticia : el frío que iba a hacer en España los próximos días.

¿A qué sujeto, a qué tipo de persona iba dirigido el telediario de las 15horas de Antena 3? ¿A analfabetos? ¿A ultras de todo el país, muy interesados en sus propias exhibiciones? ¿A televidentes susceptibles de ser impresionados por los actos violentos? ¿A los que aún van a los campos de fútbol básicamente a disfrutar  y a ver tranquilamente a su equipo? ¿A los que solamente les interesa el fútbol?

No lo sabemos claramente. Pero sí sabemos dos cosas: a qué personas no iba dirigido ese telediario y qué pretendía el responsable de la Redacción. Ese telediario NO iba dirigido al sujeto educado al que nos referíamos al principio, sino más bien excluía a toda la población interesada en ser informada de qué acontecimientos habían ocurrido ese día en su país y en las demás naciones, a todas las personas libres y educadas.

¿Y el objetivo de “informar” durante un cuarto de hora sobre los grupos ultras (después de haber dado la dolorosa noticia de la muerte del ertzaina) como la “gran noticia” de ese día?

El objetivo, consciente o inconsciente, había sido aplicar la ley general de: A menos educación, más violencia y más temor. Y evitar informar suficientemente de los auténticos y  graves problemas que están ahogando el día a día de la mayoría de los españoles.