Jueves, 20 de septiembre de 2018

Calixto Bolosea 2016 muestra la características del Rufete hasta el ‘Muy bueno’

La Asociación Cata Añada ofrece su valoración mediante una cata ciega de uno de los vinos de Bodegas Rochal

Agustín Labarador, director de la cata

De la mano de Agustín Labrador, hoy la asociación de vinos, ‘Cata Añada’ trae a una de sus  catas ciegas:

CALIXTO BOLOSEA 2016 D.O. Sierra de Salamanca.

El último vino que José Carlos Martín, de Bodegas Rochal, saca al mercado es Calixto Bolosea, un monovarietal de (rufete)*1 con 13,5% vol. y una crianza de 8 meses en barrica de roble francés bajo la DO. Sierra de Salamanca.

El nombre de Bolosea viene dado por una (estela)*2 romana que se encuentra  junto al atrio de la iglesia de San Martín del Castañar con un epitafio dedicado por el centurión Reburro a su madre Bolosea.

La cata Ciega:

ASPECTO: Color rubí de capa baja con un reflejos y ribete granates, características propias de la intensidad cromática que aporta la uva rufete. Limpido y brillante.

OLOR: En fase olfativa presenta una nariz sutil y elegante, complejo,  Tiene  recorrido medio marcado en retro nasal de fruta roja, torrefactos dados por la cuba y balsámicos.

SABOR: En boca, agradable, sedoso, fresco y con notas sutiles de la propia fruta, tánico por el paso por barrica, algo secante, pero se  pulirá pronto en botella.

CONCLUSION

Vino elegante y muy agradable de beber, bien elaborado,  un buen hacer en viña  de José Carlos Martín, que se está situando dentro del grupo “TOP TEN” de elaboradores de la Sierra de Francia que fijan como objetivo el mantener la “autenticidad” de sus vinos marcados por la tierra y la casta de donde proceden. 

RELACION CALIDAD/PRECIO: 9,00 Euros, Muy buena.

 

PUNTUACION:88

00-60 DEFECTUOSO

61-70: REGULAR

71-80: CORRECTO.

81-85: BUENO.

86-90: MUY BUENO.

91-95: EXCELENTE.

96-100: EXTRAORDINARIO.

MARIDAJE: Pates, arroces, quesos, fiambres, Pescados azules.

SERVICIO: entre 14 y 16ºC

 (*1) Rufete

Uva autóctona de la zona de la Sierra de Salamanca recuperada en pequeñas parcelas mayoritariamente en cepas centenarias.

Uva tinta autóctona de la región vitivinícola salmantina de la Sierra de Salamanca, también conocida tradicionalmente como Sierra de Francia, y de cultivo testimonial en las regiones colindantes de Zamora al norte y, en menor presencia, al sur en municipios de la provincia de
Cáceres. Actualmente la Rufete es una variedad en proceso de recuperación por su interesante potencial vitícola y enológico.

Los viticultores acogidos a la DO Sierra de Salamanca cultivan en bancales de la Sierra cepas centenarias, adaptadas a un microclima de carácter mediterráneo templado y húmedo, sobre suelos pizarrosos o de arenas de origen granítico. Es una planta muy agradecida arraigando en
suelos frescos con un alto contenido en arcilla.

La Rufete es una variedad de brotación y maduración tempranas, poco vigorosa, de fertilidad muy baja y escasa producción. Es poco resistente a la sequía, sensible al oídio y a los golpes de calor.

Presenta un pámpano de porte erguido, con un racimo de tamaño pequeño, muy compacto, de rabillo muy corto y que en ocasiones termina abrazando al sarmiento, características que lo hacen algo más difícil de vendimiar.

La baya es achatada, de tamaño mediano, con una dermis muy fina de tonalidad azulada, muy oscura.
Los vinos tintos de la variedad Rufete presentan una brillante tonalidad rojo picota, con una expresión aromática que trae recuerdos de frambuesas y fresas silvestres, toques herbáceos y apuntes especiados. En boca son vinos muy agradables, con una notable acidez y una
carga tánica dulce y delicada. Son vinos de medio grado alcohólico.

En coupage, la uva Rufete se emplea con Tempranillo, Mouratón y las autóctonas Bruñal y Bastardillo.

Otras denominaciones de la Rufete son: Rufeta, Penamacor y Tinta Pinheira.

(*2) Estela

Del latín stela; plural, stelae, es la denominación de un monumento, usualmente monolítico con inscripciones, en forma de lápida, pedestal o cipo, que se erige sobre el suelo y puede tener una función conmemorativa, funeraria, religiosa o geográfica.

En ellas se inscribían textos, signos, símbolos, y figuras, describiendo el porqué de su ubicación, constituyendo importantes documentos para arqueólogos e historiadores, apoyados por especialistas en epigrafía.

Normalmente son monolíticas, de diversos materiales pétreos y variados tamaños, pudiendo algunas alcanzar grandes dimensiones.

Las estelas conmemorativas, de carácter funerario, se erigieron desde fechas remotas, por pueblos de diversas culturas y regiones, siguiendo su uso actualmente.

 

Director de cata: Agustín labrador.

Edición: Javier Bragado.

  • Jose Carlos de Bodegas Rocha
  • Bodega Rochal
  • Viñedos de Rufete