Sábado, 18 de agosto de 2018

Terapia Votja, fisioterapia para bebés desde las primeras semanas de vida

Su aplicación terapéutica, extensiva a los adultos, rehabilita la función motora alterada, con resultados “sorprendentes” en lactantes y niños, como explica José Ignacio Calvo, médico y profesor de la Escuela de Fisioterapia de la Universidad de Salamanca
José Ignacio Calvo Arenilla, en su despacho de la Escuela de Fisioterapia de Salamanca

La terapia Vojta, aunque no es nueva, sí es una herramienta esencial en la rehabilitación fisioterapéutica actual para el tratamiento de las alteraciones del sistema nervioso central y del aparato locomotor, especialmente en niños. La terapia Vojta o terapia de locomoción refleja recibe este nombre por su descubridor, el neurólogo checo Vaclav Vojta (1917-2000) que investigando un mejor tratamiento para los niños con parálisis cerebral descubrió que era posible desencadenar unas reacciones motoras repetidas (patrones de locomoción refleja) en el tronco y las extremidades, a partir de unos estímulos y unas determinadas posturas.

En la actualidad, son múltiples las patologías que se abordan con la terapia Vojta, desde trastornos de origen neurológico, ortopédico, traumatológico, respiratorio o digestivo, y también se está utilizando en deportistas, tal y como explica José Ignacio Calvo Arenilla, doctor en Medicina y Cirugía, profesor de la Escuela de Fisioterapia en la Universidad de Salamanca y especialista en Terapia Vojta por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y la Asociación Española Vojta.

En términos generales, la terapia Vojta consiste en, a partir de determinadas posturas (boca arriba, de lado y boca abajo), provocar un pequeño estímulo por presión en determinados puntos del cuerpo; así se producen patrones genéticos del movimiento que reducen la espasticidad o rigidez muscular del paciente.

“Los humanos tenemos una serie de complejos locomotores, de procesos para organizar el movimiento que son innatos, pero que no se expresan”. “Votja descubrió cómo activar estos complejos, reflejos que tienen un estímulo, unas vías aferentes, unos complejos coordinadores en el encéfalo y unas vías descendentes y una expresión motriz. Estos complejos locomotores incluían, dentro de los patrones de movimiento, tres funciones específicas de los humanos, la locomoción bipeda, la prensión propositiva (agarrar las cosas) y, como consecuencia, liberar las manos de ser órgano de apoyo a ser órgano de prensión, la aparición del lenguaje, la palabra. Y empezó a trabajar con ello”, explica José Ignacio Calvo. La terapia se empezó a difundir, aplicándose prácticamente en toda Centroeuropa, incluido España, en algunos países de Latinoamérica e incluso en Japón, entre otros.

Los padres también juegan un papel importante en la terapia, ya que aunque el efecto es inmediato tiene una duración máxima de ocho horas, por lo que una vez transcurrido este tiempo hay que volver a realizar los ejercicios. De hecho, en función de los pacientes, puede ser necesaria aplicarla varias veces al día.

“Al activar complejos locomotores que tienen que ver con estas funciones humanas lo que hacemos es generar vías de descarga neurológica que, de alguna manera, implementan o complementan la motricidad que puedan tener los bebés, y también en las personas adultas se puede utilizar, si bien en los niños es sorprendente el resultado”, añade José Ignacio Calvo.

La terapia se puede aplicar en bebés “desde prácticamente las dos semanas de vida”. “Actualmente tenemos en terapia una veintena de niños, y al año atendemos una media de treinta casos”, explica.

Investigación

“Cada vez se estudian más las analogías de las respuestas motoras que dan los reflejos, la investigación es muy interesante porque no sabíamos bien por qué vías llegaba a los centros y a qué nivel se estructuraba la respuesta, sabíamos que era un nivel muy alto en el encéfalo porque los ojos se mueven, y con resonancia no se puede hacer porque se tiene que mover la persona”. “La única manera de poder evaluarlo es generar marcadores de endrogénesis, pero ahora vamos a iniciar un proyecto con un grupo de investigación de la Universidad de informática, y lo vamos a hacer en adultos, para desde la estimulación que hacemos a ver dónde llegamos”.