Miércoles, 15 de agosto de 2018

El Colegio Calasanz y Backwell High School culminan su proyecto internacional de intercambio

Cuarenta alumnos ingleses han visitado a sus hermanos españoles, han convivido con ellos, han acudido a sus clases y han conocido su entorno diario

Una foto de los alumnos de Bristoll en el acueducto de Segovia

Un intercambio lingüístico no es solo aprender un idioma, es conocer una cultura diferente a la propia, es una experiencia de convivencia, de respeto a otras tradiciones y personas, es crear lazos familiares fuertes y cercanos con personas desconocidas; una inmersión enriquecedora y fructífera que aparte de aprender te hace crecer como persona.

Y estos valores son los que el Colegio Calasanz y Backwell School llevan transmitiendo conjuntamente a sus alumnos desde hace 6 años en su proyecto internacional de intercambio.

Esta semana ha culminado el Intercambio con este colegio de Bristol. 40 alumnos ingleses han visitado a sus hermanos españoles, han convivido con ellos, han acudido a sus clases y han conocido su entorno diario. Al igual que hicieron los alumnos del Colegio Calasanz meses atrás en Bristoll.

Los alumnos del colegio británico, y sus profesores, han aprovechado la estancia para conocer otras ciudades cercanas y sus emblemáticos monumentos. Grato recuerdo se llevan del acueducto de Segovia, de la muralla de Ávila o de las calles y balcones de La Alberca. En Salamanca, además de visitar los monumentos del casco antiguo, también conocieron el funcionamiento de instituciones locales como el Ayuntamiento.

El intercambio con el colegio de Bristol aporta riqueza a los alumnos del Colegio Calasanz y a la ciudad de Salamanca. Es una forma de promover la lengua española y de promocionar la ciudad y sus tradiciones.

El Colegio Calasanz apuesta fuerte por esta práctica cultural y ya está trabajando en el proyecto del próximo curso.