Domingo, 19 de agosto de 2018
Las Arribes al día

Almendra, el pueblo que dio nombre al embalse

El cobro del canon permite al municipio mantener una residencia para sus mayores y tener todos los servicios

Almendra es otro de los municipios cuya historia cambió en la década de los 60 con la presa construida por la entonces Iberduero y a la cual le da nombre. Es sin duda una de las infraestructuras hidráulicas más importantes del siglo XX, pues no en vano es conocida como el mar de Castilla y León por su extensión, su recula en el río Tormes puede llegar hasta Ledesma, 35 kilómetros aguas arriba. Sin embargo sus posibilidades turísticas están por explotar.

La construcción de esta presa tuvo como primera consecuencia para los vecinos de Almendra la pérdida de 600 hectáreas de sus tierras, también los negocios en torno a los trabajadores de la obra alojados en barracones y viviendas situadas bajo el dique de presa, pero todo aquello pasó muy pronto.

Como consecuencia de la ocupación de terrenos, a primeros de este nuevo siglo los pueblos afectados por sus aguas comenzaron a recibir un canon de acuerdo a las tierras anegadas. En el caso de Almendra 160.000 euros que facilitan la mejora de servicios y creación de infraestructuras.

Precisamente, el alcalde de la localidad, Alejandro Benito, destaca la residencia de mayores con que cuenta el municipio gracias a este dinero “porque nos permite mantenerla y que nuestros mayores permanezcan en el pueblo”. Además, Alejandro Benito destaca que “tenemos todos los servicios que se pueden tener en un pueblo”, entre ellos el más reciente es la piscina, aunque no menos importante es que en Almendra sus vecinos tienen todas sus calles asfaltadas.

La tranquilidad es otro de sus reclamos para aquellos que huyen de las prisas, del ruido y que quieren reducir el estrés. Además del senderismo, con paisajes sobrecogedores como los que ofrece el Tormes aguas abajo del dique, los aficionados a la pesca también encontrarán en el embalse de Almendra un extraordinario escenario. Sobre las posibilidades del embalse como recurso turístico, el nivel del agua fluctúa de año en año incluso de estación en estación, por lo que perjudica la creación de instalaciones fijas como embarcaderos y edificios para servicios hosteleros. Solo es cuestión de tiempo que alguien encuentre la fórmula para aprovechar sus aguas y muestre su bóveda de 202 metros de altura como un gigantesco mirador al curso de un Tormes encañonado aquí por las arribes.

Panorámica de la presa de Almendra / FOTO: AIRPICWORDPRESS
  • Bóveda de la presa de Almendra