Lunes, 24 de septiembre de 2018
Ciudad Rodrigo al día

Colorín… coloradas

Crónica de Jesús Cid de la semifinal del Bolsín desarrollada en la tarde sabatina en la plaza de tientas del Hotel Conde Rodrigo II

Un momento de tienta en la semifinal del Bolsín/Reportaje gráfico: Adrián Martín

En una fría y gris tarde, bajo un cielo color “panza burra” anunciador de la lluvia, que hizo por momentos acto de presencia ,y ante un no muy numeroso pero fiel público con la gargantilla de S. Blas anudada al cuello en su gran mayoría, se ha celebrado la semifinal del Bolsín Taurino 2018.

Seis vacas de pelo colorado, en sus diversas tonalidades procedentes de la finca de Carreros de Fuenterroble que han deparado un tentadero más que interesante. Con su garbanzo negro, en todos los cocidos cae alguno, como fue la incierta, lista y peligrosa sexta y última, que no desmereció el juego realizado por sus hermanas de camada donde la nobleza, el fondo, la casta y la bravura se manifestaron de forma notable. Bien presentadas y con la seriedad propia de la prueba antes de la final, han permitido transformar en entretenida la desagradable tarde. Desde bonita y bien hecha primera que fue pronta y encastada por los vuelos de la muleta, a la exigente segunda, las nobles y más “fáciles” tercera y cuarta, y una quinta brava y con poder, permiten soñar al ganadero D. Juan Carlos Martín Aparicio con una interesante ganadería a la altura de la historia ganadera familiar.

Rompiendo mi costumbre de nombrar sólo a aquellos aspirantes que a mi juicio han destacado por encima de los demás, hoy sería injusto el no hacerme eco de los trece torerillos, que con sus limitaciones algunos, su falta de bagaje otros o algunos defectos propios de su juventud han puesto todo de su parte para no dejarse ganar la batalla y acceder a la final.

Antonio Zurdo, ha completado, en su primer bolsín, una gran actuación en conjunto, con pasajes de gusto y temple, que añadido al hecho objetivo de su aspecto aniñado logra conectar rápido con el espectador.

Raphal Laurent “El Rafi” ha vuelto a confirmar que es un serio aspirante a triunfador con su toreo vertical, pulcro y elegante.

El malagueño Álvaro Passalaqua tiene oficio y buenas maneras aunque a veces se meta él sólo en complicaciones.

Sebastián Caricol, de Badajoz, que hoy tuvo su día embarullándose en exceso, es de los que han demostrado un corte torero más personal y diferenciado.  

Pablo Sánchez Jaramillo progresa adecuadamente, atesorando tanto pundonor y ganas de querer ser como asuntos por pulir.

El vallisoletano Juan Pérez Maciel ha estado a gran altura, haciendo las cosas muy puras y muy de verdad en un toreo para degustar por los más avezados aficionados.

La gran esperanza de la escuela taurina de Valencia tienen un nombre: Miguel Polope. Distinguido y elegante en sus modos  al que le hace falta meterse más con los animales para que sus actuaciones no resultan un tanto frías y apáticas.

El espigado torero de Madrid Luis Marcos del Rincón con su toreo poderoso, asentado y firme, no exento de temple y gusto, se mete por méritos propios tras la actuación de esta tarde, en la nómina de los favoritos.  

El toledano Aarón Rodríguez no se entendió con su vaca y no va a estar en la final.

De Toledo llega Jorge Molina que torea con la clase, mando y temple de los elegidos ha demostrado estar a un nivel superior.

El más veterano de esta edición con cuatro participaciones es el peñarandino Rubén Blázquez que merced al pundonor, raza y amor propio volverá a estar en la final.

Quien no va a estar es Manuel Martín, sin suerte al enlotarse con la casi imposible sexta becerra  pese a que es un chico que ha dejado  buenas sensaciones en otros tentaderos por oficio y buenas maneras.

Cerró el tentadero otro chaval  de la escuela taurina de Badajoz que atiende al nombre de Alejandro Rivero Fenoll. Este sí, supo solventar muy bien las dificultades de la vaca para a base de inteligencia y recursos resolver con holgura.

Jesús Cid

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