Sábado, 22 de septiembre de 2018

Fabula del soberbio

FABULA DEL SOBERBIO

 

Al amanecer el joven león Leopoldo conforme se despereza de una noche llena de sueños hermosos, se dice altivo: no recuerdo haberme sentido tan bien en mis siete años de vida. Me asearé y luego daré un paseo entre mis súbditos.  

 Leo resulta hermoso con su cabellera revuelta, sin endomingar y emperifollar, estira sus fuertes músculos,  hace giros con la cabeza hacia un lado y otro, y como si tuviera un espejo delante, llenó de soberbia se dijo: no hay en el mundo nada ni nadie que me pueda vencer.

 Con  sentimiento de majestad propio de su cargo, se encamina hacia el interior de la selva, lo primero que se encuentra es una pequeña víbora buscando un animalillo para el desayuno, no duda en detenerla.

 - Dime, víbora dañina, murmuradora y maldiciente, que vives bajo tierra o en aguas frías.

¿ Quien es el rey de la selva?

- Tú, amado león, respondió contorsionando el cuerpo que llena de miedo hasta su color pardo  grisáceo se hizo más apagado, sigilosamente  se  aleja a toda prisa.

 El siguiente animal que ve Leonisco,en el día maravilloso que  considera apropiado para   darse un baño de adulaciones, es un cocodrilo, que duerme en el barro fresquito, junto a la charca.

El león  con cara de bueno y ojitos tiernos  pregunta: Cocodrilo Caudillín

 ¿Quien es el rey de la selva?¿Me lo puedes decir?

¿Por qué me lo preguntas? - dice el cocodrilo con voz temblorosa -, si sabes que eres tú, nuestro amado rey . ¡Ufff Leopoldo que paciencia contigo, me has interrumpido el sueño más bello que he tenido en años, estaba con mi amada Cusirla  que por fin accedía a ser mi esposa…no sigas aprovechándote del poder, ¡todo se termina!¡los privilegios no duran siempre amigo!. ¡Ufff y Ufff! que temple he de soportar con éste soberbio animal, murmura el cocodrilo entre dientes.  

Leopoldo continua su paseo cual caesare, a todo animal  que se encuentra,pregunta  presuntuoso, acecha e inquiere si saben apreciar su buen hacer; todos responden que sí, que es magnífica su labor, aunque en sus reuniones piensan  lo contrario.

  En una desviación de la carretera principal, se topa la rana reportera  Mariquilla, volviendo con la matraca

- ¿Que opinan los medios sobre mí , como me ven, estimada ranita?.

Cuando Mariquilla iba a responder, poniendo para su deleite el micrófono delante y  todos los televidentes de la selva vieran y escucharan al sádico león, ¡Puaffff! Sale al paso un sabio elefante que rondaba los cien años; a pesar de su estatura y enorme peso, el  ensoberbecido Leo  le sondea.

- Dime elefante, ¿Sabes quién es el rey de la selva?

 El león ya se había endiosado a límites inimaginables.

 Mueve las grandotas orejas, escarba con sus patas la tierra, levanta una polvareda y por respuesta, el elefante Fante, enrosca al león con su trompa levantándolo como si fuera una pelota, lo tira al aire y lo vuelve a recoger...  ya espaturrado en el  suelo, con fuerza pone sobre el magullado y dolorido león su inmensa pata, le mira fijamente a los ojos.

-¿Sabes quién es el rey tirano, que amedrenta a los  habitantes? Tú despota y cruel engreído ¿Te ha llegado o quieres  más…?

- ¡Muy bien!¡, basta ya por favor señor Fante!, le entiendo, medio atina a farfullar el dolorido león,  ¿Señor elefante Fante porqué  me ha dado una somanta de la que apenas me  puedo mover?, sabe de mí cariño y el respeto que siento por usted, no hay necesidad de que se enfurezca , el qué no sepa  la respuesta, nunca lo hubiera tenido en cuenta, es normal amigo, tiene muchos años y suele ocurrir que de pronto se le olvide quien es el rey, quien es superior a todos mis amigos, quien manda en la selva.

No entiendo a mi súbdito Fante, lo haré mirar por el galeno Leno en otro momento.

 

Isaura Díaz de Figueiredo (Cuento)

 

REFLEXIONES

 

¡Hasta dónde puede llegar a enloquecer éste sentimiento de superioridad para provocar un trato distante y despreciativo, no considerando el valor de nadie, ni nada!

Seguro que se habrán topado con alguna persona que como Leopoldo es soberbio y arrogante. Aquellos que sólo hablan de sí mismos y que se creen los mejores.

DSM V, nos aclara  todo lo concerniente sobre esta  patología, características, rasgos psicológicos y cómo tratarlos. Conviene no olvidar que el soberbio y su autoestima van ligados.

 

¿Qué es la soberbia?

Se puede definir a una persona soberbia como aquella que actúa como si fuera superior, más valiosa o importante que los demás y menosprecia a los otros., al mismo tiempo quiere ser admirada y respetada por todas las cosas que ha hecho o cualidades especiales que  se cree poseer. Implica un deseo de dominar y una visión sobre si mismo como merecedor del éxito.

 

La soberbia sirve como mecanismo de compensación ante una gran inseguridad y poca confianza en uno mismo. Es un rasgo de personalidad que se va forjando en la infancia. En el caso de ser una característica de personalidad, va a resultar difícil de modificar, aunque no imposible.

 

Y en el extremo de la soberbia se encuentra el Trastorno Narcisista de la Personalidad.

El narcisismo es el término psicológico para la soberbia. Se pueden distinguir dos tipos: el narcisista vulnerable, y el grandioso. El primero utiliza la soberbia para compensar su inseguridad, y el segundo, realmente se cree tan perfecto como se muestra.

 

 

 

 

Causas de la soberbia

No existe una única causa de la soberbia ni todas las mencionadas han de ajustarse, totalmente al individuo. En algunos casos, una persona se puede volver soberbia por ciertas experiencias que haya vivido hace años o arrastra de la infancia desprecios ,humillaciones, miedos etc, sin embargo, otras veces no existe un motivo psicológico que pueda explicarlo.

 

En muchos casos, una persona se vuelve arrogante porque ha conseguido llegar lejos , ha obtenido logros que nunca pensó alcanzar, hasta el punto de ver a los demás como menos importantes.

 

Esto se debe a que estamos comparándonos con los demás de forma inconsciente todo el tiempo, para medir el progreso que estamos haciendo en aquello que nos importa.

 

Inseguridad, baja autoestima

La soberbia y la arrogancia sirven como un mecanismo de defensa. Es una forma de proteger nuestra autoestima y auto-valía. Esconder y compensa la inseguridad, inferioridad, y  falta de confianza en uno mismo.

 

La soberbia ayuda a rechazar a otros, sabiendo que son mucho mejores, antes que puedan rechazarnos.. .Por ello se comportan de forma soberbia, altiva, imponen su voluntad, ante el miedo a interiorizar.

 

Si somos emocionalmente inseguros, mostrarnos como superiores al resto o afianzar nuestras cualidades o logros, va a ayudarnos a sentirnos mejor pero el plazo va ser corto. Sin embargo no es una estrategia eficaz a largo plazo, por varias razones:

 

a)Una vez que estemos solos, nos vamos a sentir igual de inseguros.

b)A nadie le gusta estar al lado del soberbio, por tanto la gente se va a ir alejando en el momento que le pierda el temor.

c)Puede que de esta manera no le rechacen, pero tampoco vas a tener amistades y vínculos íntimos verdaderos.

Necesidad de aprobación

a) A las personas soberbias y arrogantes les importa mucho lo que piensen los demás de ellas. Dependen de la aprobación de los otros. A veces se comportan de forma soberbia para ganar una atención que no saben conseguir de otra manera.

 

b)Es cierto que hay personas que siendo arrogantes y soberbios han conseguido mucha atención, por lo cual han continuado haciendo menosprecio de los otros.

 

 

¿Cómo la identificamos?

 

 

a) Deseo desmesurado de recibir halagos y alabanzas de los demás sin reconocer o admitir el ridículo.

b)Una característica de las personas soberbias es que buscan constantemente la admiración de los demás, muestran todo lo que han logrado para que los demás les halaguen. Quiere a la gente que le adora y desprecian a quien no lo hace.

 

c)Habla constantemente de sí mismo y de sus logros

Su tema favorito es siempre sobre sí mismo, lo que ha hecho, lo que ha conseguido.

 Caen bien al principio

a)Una persona soberbia y arrogante suele ser encantadora cuando la conoces. Su extroversión y carisma cautiva. Pero esto no suele durar mucho, porque detrás está la falta de empatía, el desprecio, el egoísmo y el rencor.

 

b) Normalmente hablan alto, gesticulan en exceso con la finalidad de llamar la atención… De esta forma esconden sus inseguridades, ejecutando conductas que muestren su poder.

 

La soberbia y la arrogancia apartan a los demás. No solo porque a nadie le guste estar cerca de alguien que se cree más que nosotros, nos trate con desprecio,  nos cause desasosiego, sino porque estas personas a menudo piensan que no necesitan a otros, solo son sus marionetas para su servicio. Ellos mismos se bastan.

 

 

c) No  reconocen los errores y no reciben bien las críticas.

Para las personas soberbias y arrogantes todo lo que hacen está bien. No se equivocan nunca, y siempre encuentran una justificación para sus errores “Es que he recibido la información tarde”, “No me lo has explicado con claridad”…

 

Si reciben una crítica, actúan a la defensiva, bien con el desprecio o  con el silencio.

d) Les cuesta pedir perdón

Como los soberbias, -según ellos- no hacen nada mal, tampoco pedirán perdón, ni se disculparán. Para ellos el problema es de la otra persona.

 

d)- Son intolerantes con quienes no son como ellos

Las personas arrogantes critican, enfatizando los errores y puntos débiles de quienes no cumplen sus altos estándares. Necesitan corregir los fallos de los demás, e incluso hacer que los demás fallen para recalcar sus debilidades y si es en público…mucho mejor. (DSMV)

 

 

 

Soberbia & Autoestima

 

Como hemos visto, una persona soberbia y arrogante, en el fondo tiene una gran inseguridad en sí mismo y una falta de autoestima. Por tanto, la soberbia es contraria a una buena autoestima.

¿Cómo tratar con el soberbio?

Si te dicen algo hiriente, díselo. No te lo calles. Suelen estar tan pendientes de sí mismos que ni se dan cuenta del daño que hacen.

Remarca que lo que dice es su opinión y que otras personas pueden tener otros puntos de vista, que no tiene la verdad absoluta.

Te interrumpe y sólo habla de sí mismo, dile: “Perdona que te corte, pero me gustaría…

Si dice algo arrogante, no temas decírselo, hazle ver que no  seguro no era su intención (aunque sí lo fuera): “Esto ha sonado arrogante”, o “Seguro que no querías sonar tan arrogante, ¿verdad?” o “¿Te das cuenta de lo soberbio que ha sonado eso?

Se rompen amistades porque el soberbio, jamás reconocerá su culpa