Viernes, 15 de noviembre de 2019

Consultorio opinológico

Cada vez me tomo más en serio las vacaciones. Esta vez he apurado todos los días que me debía la empresa y he tenido más asueto que mis hijas en el colegio. Tan es así que me he desconectado casi absolutamente del ruido, de lo que ocupa los medios y lo que preocupa a los consumidores de historias. Pero todo tiene un final. También mis vacaciones. Y como andaba en un desierto informativo y noticioso tan absolutamente descomunal no se me ha ocurrido otra cosa que hacer una encuesta a mi alrededor para solicitar sugerencias temáticas a mis amigos virtuales a través de un par de redes sociales. Y la respuesta ha sido de lo más variada, sugerente y útil.

Desde Alicante, un cantautor me proponía que escribiese sobre el hecho de no tener nada sobre lo que escribir. Y como dándose cuenta que es un tema recurrente y ya manido, me aportaba un gif de la mítica película “El gran Lebowski” y me animaba a escribir algo sobre esta moda impuesta en las redes de contestar con animaciones prefabricadas: la cultura del gif. Y me lo apunto. En bucle. Como el gif con emoticonos pensando que aporta mi añorada maestra Helena desde Palma de Mallorca.

Mi querida Rosalía compartía una noticia de Cantabria en el muro de mi Facebook: Ana y David, toda una vida por delante truncada por un kamikaze. Sucedió en Los Corrales de Buelna, tenían 24 y 26 años. Un loco de 48 se los llevó por delante. Eran un joven matrimonio muy querido y conocido por sus colaboraciones en la radio local, por su afición al deporte, a la música y su amor a los animales. Sin palabras.

Una importante psicóloga del deporte y antropóloga me comentaba desde Girona las ganas que tenía de leer algo sobre personas tóxicas. Sobre todo porque últimamente habían caído en sus manos múltiples textos sobre este asunto en los que no se tenía en cuenta el hecho de que todos somos tóxicos para alguien. Y me gusta el tema. Mucho. Sobre todo por la relación con los antídotos del amor verdadero. El que cuesta. El que duele. El que ayuda a soportar al tóxico sin morir en el intento y sin necesidad de alejarse para que se pudra en su soledad.

Mi hermano, que no pierde ocasión para repartir estopa y darme alguna que otra merecida colleja, me recuerda que opine sobre los opinólogos porque “ahora en twitter todos somos especialistas en todo”. Y un tal @etceledu me propone, haciendo realidad las palabras de mi hermano, que redacte una crítica sobre la serie televisiva La Peste y su “similitud” con La Leyenda del Ladrón de Juan Gómez Jurado. Serie que no he visto y obra que no he leído por lo que el bueno de @etceledu me ve la persona idónea para tal menester. Y es que yo soy tan sincero que en mi perfil me defino como periodista que no sabe casi nada de casi todo. Y cada vez menos de más. En fin.

Desde Valencia mi hermano Amador sugiere, con lazo marrón incluido, que  no deje pasar la ocasión de decir algo sobre la subida de mierda que el Gobierno ha aplicado a las pensiones. Huele que apesta. La medida es para pincharle un palo.

Mi compañero Víctor, uno de los artífices del televisivo Gran Hermano me propone el #metoo para recabar argumentos sobre la auténtica razón que ha movido a un centenar de actrices francesas a posicionarse contra la postura de sus colegas norteamericanas. Quiere saber si es una reacción contra el puritanismo o si, por el contrario, es un triunfo del más puro y auténtico machismo, el que ha calado entre las propias mujeres. Y yo soy más proclive a creer que las “actoras” gabachas son más abiertas y sinceras que sus compañeras trasatlánticas, pero que en estos asuntos es casi tan conveniente como el ser, el parecer. Y que más vale prevenir que curar. Y que hay declaraciones que conviene hacer en privado para no confundir. Pero que soy más de las francesas que de las yanquis de aquí a Lima.

Aunque el tema que más me gustaría abordar es el de la retirada de Mujeres Hombres y Viceversa de la parrilla de Telecinco. Una noticia que me daba Marina Patiño al tiempo que era la única en solicitar que, por favor, evitase algunos asuntos de los que ya había saturación de opiniones. Y mencionaba una tríada de actualidad: “El Chicle”, la lluvia y el independentismo catalán.