Miércoles, 17 de octubre de 2018

El balance Rajoy

Se nos fue el 2017 y Rajoy ha hecho balance. España ha progresado tanto en estos 365 días que incluso ha salido de la crisis, y sobra recordárselo, pero por si acaso: gracias a su impecable gestión. Pero el hombre anda tan ocupado con los catalanes que reniegan de ella y los políticos que no sueltan ni los céntimos de los millones que le han estafado, que se ha olvidado de que los españoles que perdieron su empleo no lo han recuperado, y los que consiguen otro, con un contrato basura; los que perdieron su casa por un embargo, tienen que vivir de alquiler, cuando no de favor con familiares; los que contrajeron deudas con el Estado, siguen endeudados, y algunos será la herencia que dejen a sus hijos; los que tuvieron que cerrar sus pequeños negocios, ni han podido volver a abrirlos, ni podrán; los que por huir del paro se convirtieron en autónomos, se buscaron la ruina, y los que al romperse sus familias se lanzaron a la calle, se convirtieron en personas sin techo, seguramente para siempre porque la falta de recursos económicos puede llevarnos a situaciones de las que es difícil salir por no decir imposible

De este tan cacareado balance en los últimos días del año que ya es historia se entiende que para Rajoy una cosa es España, la España de sus bancos, de sus eléctricas, de sus telefónicas, de sus grandes empresas y de sus constructoras, y otra bien distinta los españoles, los que trabajan, los que pagan impuestos y con sus votos lo llevaron a la Moncloa.

Esperemos que el nuevo año le devuelva la memoria, porque si los que provocaron la crisis prosperan y los que la sufren siguen en la miseria, diga lo que diga su balance, tan mal va España como los españoles.