Domingo, 25 de agosto de 2019

Terapi@s alternativ@s y/o complementari@s

Son distintas las denominaciones existentes para el conjunto de prácticas curativas que se sustentan en unas bases teóricas distintas a la Medicina científica u oficial. Terapias alternativas cuando están excluidas de la práctica médica habitual. Complementarias cuando implican un grado subsidiario a la medicina fundamental o principal. Por tanto, se les conoce como Terapias Alternativas y Complementarias (TAC). Cuando se introduce esta denominación en Dr. Google se obtienen  unos 300.000 resultados, porque la realidad es que cada vez son más utilizadas y, muchos médicos, en el ámbito de la Medicina privada, las prescriben. Este fenómeno social está determinado por el progreso de la Medicina Científica y el éxito de las políticas de Salud Pública que ha conllevado un aumento de la expectativa de vida y un patrón de crónicos y pluripatológicos a los que el Sistema Sanitario y la Medicina oficial no da una respuesta adecuada y satifactoria, ni en calidad asistencial ni humana. Por ello, estos pacientes y sus familiares buscan las TAC.

Por tanto, asistimos a la paradoja, que cuando más científica, avanzada y, efectiva es la Medicina que se practica en el Sistema Sanitario más se consumen las terapias no convencionales. En EEUU, su uso es muy frecuente, por el alto coste de los medicamentos y, por la falta de cobertura asistencial de gran parte de la población. También ocurre en  los países de la Unión Europea. Su creciente interés, utilización y difusión en los países occidentales se debe a múltiples factores; pero existen, en mi opinión, dos posibles explicaciones, que explican la mayoría del uso de TAC. En primer lugar, la insatisfacción por la atención recibida y, por la falta de continuidad de cuidados de los pacientes. En segundo lugar, por creer en su eficacia. La primera es una realidad comprensible, dado que el sistema no está dando una respuesta efectiva y eficiente a los enfermos crónicos. Este es el principal déficit de nuestro gran sistema sanitario, la inadecuada organización y gestión de la Atención Sociosanitaria actual, que no da la atención que los pacientes crónicos necesitan -actuación sinérgica y simultanea de cuidados sanitarios y sociales para una atención integral con continuidad de cuidados-.La segunda es un riesgo, dado que tienen efectos perjudiciales y, porque muchos profesionales que aplican las TAC no tienen formación y competencias para ejercerlas. Otra posible razón es el tiempo de atención, en las TAC se dedica más tiempo que en la Medicina científica, dada su excesiva demanda, burocratización y deshumanización y, por poner el énfasis en el componente científico-técnico y, dejar en un plano secundario, la humanidad y la satisfacción del paciente. La Medicina tradicional ha profundizado en la especialización orgánica y celular y, debería seguir valorando al paciente como un todo, de manera integral.

Una vez establecidas las razones de su difusión, toca preguntarse ¿son útiles las TAC?. En términos generales, no han demostrado eficacia en base a estudios científicos validados. Sólo han dado algunos resultados la acupuntura en dolores del tipo osteomuscular y la homeoterapia en algunos tipos de asma. Esta ultima es tan frecuente que el Comité Científico Asesor de las Academias Europeas (EASAC) la ha evaluado y, concluye, que no existe evidencia sólida y reproductible para afirmar que los productos homeopáticos sean efectivos y, además, su utilización puede ser dañina al retrasar y/o disuadir a los pacientes de una atención médica adecuada ante enfermedades trascendentes, como el cáncer. Sin embargo, el 50% de los pacientes refieren mejoras y, beneficios con el uso simultáneo del tratamiento convencional y las TAC. Por tanto, lo previsible es que el uso siga creciendo por la cronicidad y, la búsqueda de soluciones ante los problemas y necesidades de los indefensos pacientes, que necesitan más comprensión y, Humanidad. 

En mi opinión, todo lo que NO comporta riesgo para la Seguridad del Paciente puede asumirse; pero siempre que exista por parte de las instituciones una regulación y, control de su uso para evitar los efectos adversos y, el fraude.

 

JAMCA