Sábado, 21 de septiembre de 2019

El ruiseñor

Anda el mundo mundial en general y nuestra querida España en particular, lleno de inconcreciones e incongruencias. ¡Por Diooooooosss, diría nuestra querida amiga la inefable Mari Loli… ¡

Trato de evadirme de toda esta “fauna” que está inmersa en una lucha fratricida en busca de un “cacho” de poder; en esta mañana plomiza ya cercana a la Navidad, añorando la vieja camilla y su brasero de cisco incluido, lo hago a refugio del cierzo en la vetusta bodega, mientras saboreo un buen orujo de hierbas que me han traído unos amigos de Orense.

En mis manos tengo un libro de R.H. France que trata de-La Maravillosa Vida de los Animales-( y tal vez alguien que lea este artículo lo va a relacionar con lo que cuento al principio sobre el Caos mundial imperante y lo “nuestro” de Cataluña en particular, pero… ¡lo juro que no!). Además de por qué lo digo yo, también por no ser posible, si no quitamos en el titular del libro-La Maravillosa Vida de los Animales- lo de MARAVILLOSA- y lo dejamos simplemente en-La Vida de los Animales-… ¡de “cuatro patas”… diría más de uno!.

Decía, que estaba repasando el libro de R. H. France y en un momento, leo: “Refiriéndose al lenguaje de los animales; “pero quizás ni siquiera son estas sencillas relaciones lo más atractivo del lenguaje de los animales, ante el cual nos hemos mostrado los hombres tan incomprensivos y tan incrédulos, porque no nos habíamos tomado la molestia de aprenderlo”.

Y… R. H. France está “empeñadísimo en que lo comprendamos, nos da unas pautas y nos dice:” Así, por ejemplo, se ha conseguido con gran esfuerzo (¡lo vais a necesitar!)… fijar en silabas, las estrofas del canto de un ruiseñor y se obtuvieron las siguientes “palabras”:

Tinn, tinn, tinn, tinn,
spe tin squa,
tio, tio, tio, tio, tio, tio, tio, tix,
qutio, qutio, gutio, gutio,
zquo, zquo, zquo, zquo,
tsü, tsü, tsü, tsü, tsü, tsü, tsü, tsü, tsü, tsi,
quorror, tin, zqua, pipiqui,
¡zögozozozozozozozozozozozo zirrhading!
tsisi tsisisisisisisisisisi,
zorre, zorre, zorre hi;
tzatn, tzatn, tzatn, tzatn, tzatn, tzatn, tzatn, zi,
dlo,dlo, dlo, dlo, dlo, dlo, dlo, dlo, dlo,”
auio didl liluhjli;
¡ha gurr, gurr, quipio!
ori, qri, qri, qui, gi, gi, gi, gi, gi, gi, gi, gi,
gollgolllgolllgolll gia hadadoi…
etc, etc…
 

Tengo que aclarar, llegados a este punto de desconcierto (para que se os pase el “sofoco” después de esta lectura del canto del ruiseñor) que: “Esta es la interpretación de los sonidos de referencia según la pronunciación del idioma alemán… y por lo tanto, en español sería otra cosa, no sé, ¿si más comprensible?... pero ¡otra cosa!

Se también, que en estos momentos algún “espabilao” ha dicho… ¡Así cualquiera!

Puedo aseguraros, que mi intención al traeros este “galimatías” en vísperas de la NAVIDAD; referente a la interpretación (según cada cual) del canto del ruiseñor; no era otra, que el evadiros (y ahora estoy pesaroso por si lo he complicado aún más) de ese CAOS mundial, de los Puigdemont-niano y Trump-trancazo (DOS BUENOS PÁJAROS) y de los demás tópicos que queráis que nos invaden. Si lo he conseguido… ¡Viva el ruiseñor!

Sé, que muchos habréis dicho después de leer esta –OPINIÓN-… ¿De qué va “este”? y otros ¡Oye, este artículo me parece “genial”! (gracias) y estoy seguro, absolutamente seguro de lo que habrá dicho nuestra querida amiga la inefable Mari Loli… ¡Por Diosssssss

Nota: Hay quien dice: “El ruiseñor es un divo, canta cuando quiere, mientras que la alondra es un pájaro sencillo, que canta sin que se lo pidan”… ¡Pues eso….

FELIZ NAVIDAD.