Lunes, 9 de diciembre de 2019

El problema de los partidos

Según los últimos datos publicados el pasado mes de noviembre, los partidos políticos españoles llevan años perdiendo afiliados, el descenso va en aumento y los únicos que no se dan de baja es porque viven de la política. El declive afecta a todos los partidos, incluso a los catalanes, siendo Esquerra Republicana de Catalunia (ERC) el que menos afiliados pierde. El Partido Popular, aunque también pierde militantes, es el que sigue conservando más afiliados, pero esto tiene truco: muchos de los afiliados están exentos de abonar la cuota mensual. El relevo generacional que se ha intentado en algunos de los partidos tradicionales y el que se ha producido en formaciones como Podemos o Ciudadanos tampoco parece que se haya traducido  en un incremento de la participación política. Según estos datos la pertenencia a un partido político como afiliado apenas supera el 1% del total de electores en España.

Estos resultados indican que nuestra democracia anda de capa caída y las razones del enorme desencanto son obvias: derechos que se suprimen de un plumazo, obligaciones con las que solo se pretende recaudar, leyes que ya no sirven ni para justificar la ausencia de soluciones, jóvenes que se pasan meses pasando entrevistas para trabajar una semana, salarios que llevan años congelados, pensiones que merman, impuestos que suben, pobres que cada vez son más pobres y ricos que cada vez son más ricos,     recortes en la sanidad, despilfarros en servicios que no sirven para nada, folclores para conseguir votos, informaciones para desinformar, mentiras que parecen verdades y verdades que parecen mentiras, promesas que no se cumplen, políticos corruptos... y como broche final el esperpéntico conflicto de Cataluña.

Total, que si los partidos no consiguen rehabilitarla, y parece que ni los nuevos ni los tradicionales están por la labor, acabarán no teniendo más afiliados que los que viven de la política o aspiran a hacerlo, y como sus sueldos están muy por encima de lo que pagan por un carné, ¿quiénes van a sostenerlos económicamente y hasta cuándo podrán hacerlo?...