Jueves, 16 de agosto de 2018
Las Arribes al día

“En Madagascar los paisajes respondieron a lo que buscábamos, pero la gente nos dejó huella”

Senegal, Gambia, Namibia, Bostwana, Zimbawe, Sudáfrica, Zambia, Tanzania o Kenia en África, además de China, India y Jordania en Asia, y Costa Rica y Venezuela en América, han sido algunos de su larga lista de destinos por el mundo

Ernesto y Lita en el Tsavo West National Park de Kenia en su viaje de 2012 / REP. GRÁFICO: ERNESTO MERCHÁN

Ernesto Merchán e Isabel Montero -Lita para quienes la conocen- son de esos matrimonios que se intuyen casi de nacimiento, en este caso con su origen en Bañobárez. Son esa pareja que se adelantó a su tiempo, surgida de principios de los 70 con los Beatles ya en la cúspide y Buñuel absorvido por Ese oscuro objeto del deseo. Él, ya desde hace unos años, jubilado de Iberdrola, y ella como peluquera en Vitigudino, la mayor parte de su vida discurríió en Villarino, concretamente en el poblado de La Rachita, donde criaron a Esther y a David, sus dos hijos, que -como a ellos- también les crecieron alas, más al último, que vive en Madrid, pues Esther regresó al pueblo en el que pasó su infancia y juventud.

¿Cuándo y cómo empezó esa afición por viajar?

No podemos concretar porque de alguna forma viajar responde a la necesidad ancestral del ser humano, de descubrir, de conocer, de compartir vivencias con otras culturas. Haciendo memoria ya en los años setenta comenzamos a viajar, el primer viaje al extranjero fue a Londres. Después de ese viaje sin darnos cuenta fuimos absorbidos por esta pasión que nos ha llevado a conocer muchas gentes y lugares.

¿Por qué otros países y no España?

Creemos que el mundo es un lugar fascinante, todo. Así es que no se trata de qué lugares son más importantes, o de preferencias selectiva. Hemos visitado muchos países pero no quiere esto decir que no conozcamos el nuestro. Siempre pensamos que lo más cercano sería accesible en cualquier momento y especialmente cuando las condiciones físicas nos fueran limitando, hay que recordar que los viajes largos, de muchas horas de avión son duros, y si además le añadimos lo que supone el propio viaje, en algún momento tendremos que cambiar los objetivos; teniendo en cuenta que poseemos una autocaravana que nos permite viajar con relativa comodidad, será entonces cuando nos dediquemos más a visitar lo inmediato.

¿Qué medios de transporte han utilizado en este tiempo?

Como decía antes, el hecho de tener una autocaravana, nos permite viajar sin echar mucho en falta la casa. Con ella hemos viajado durante casi un mes por Italia, recorrido prácticamente todo Portugal, al que vamos con bastante frecuencia, y Francia que es el país más atractivo en conjunto, que hemos conocido, y que hemos visitado en varias ocasiones. Con este medio solo hemos ido fuera de Europa, a Marruecos, los primeros años, de ello hace ya quince, íbamos para conocer el país, y ahora desde hace once, vamos para pasar el invierno en Agadir.  El resto de viajes siempre el avión ya que los destinos han sido largos y es casi imperativa su utilización.

  “La primera vez que viajamos a África, lo hicimos a Kenia (...), el impacto fue increíble, descubrir una vida tan diferente a la nuestra

¿Cuántos países han visitado?

La lista es afortunadamente para nosotros, larga, y yo diría que podría ser más variada, pero no es así porque como vamos normalmente más personas, tenemos que cuadrar los gustos y satisfacernos mutuamente. Predominan los viajes a África, de ella conocemos Senegal, dos veces, Gambia, Namibia, Bostwana, Zimbawe, dos veces, Sudáfrica, Zambia, Tanzania, tres veces, Kenia, dos veces, Islas Seychelles y Zanzibar y este año la isla de Madagascar, esto del África negra, luego están Egipto, Túnez y Marruecos.

De Asia, China incluido Hong Kong, India y Jordania. De América Costa Rica y Venezuela. Y la isla de Madeira que está en medio de ninguna parte, junto con casi todas las islas de Canarias.

¿Qué lugar les ha cautivado?

La primera vez que viajamos a África, lo hicimos a Kenia, y fue en familia en el año 1994, el impacto fue increíble, descubrir una vida tan diferente a la nuestra, supuso como una transformación; de todos nosotros se apoderó un sentimiento de serenidad, por haber llegado no a un país extraño sino a un lugar conocido, algo como lo que sientes cuando vuelves a casa.

Parece paradójico pero fue así, descubrir que no se trata de llegar a un destino, que el placer del viaje esta sencillamente en ir. Después han venido más viajes a África, y ya no está la sorpresa de la primera vez, pero sí continúa el reclamo, ese sentimiento de que has vuelto a los orígenes de la humanidad, a tus orígenes, a tu casa.

No podemos elegir un lugar que nos haya cautivado más que otros, cada uno tiene una seducción diferente, aunque en lo tocante a África, podríamos decir que en general la atracción está en la naturaleza, los parque de reservas de animales salvajes, como Masai Mara en Kenia, el Serengueti y el cráter del Nogorongoro de Tanzania, el parque Kruger de Sudáfrica, el de Etosha en Namibia y el delta del Okavango en Bostwana. Visitar estos lugares siempre hemos dicho que es como hacer un viaje virtual al Paraíso, esa idea que siempre hemos tenido.

Hemos conocido desiertos emblemáticos por diferentes razones, el de Badirrum en Jordania lugar conocido por ser plató natural de rodaje de películas como Lawrence de Arabia, con unas puestas de sol impresionantes, el desierto del Namib en Namibia, con las dunas más altas del planeta, y el más antiguo de la Tierra, lo sobrevolamos durante dos horas con una avioneta, que parecía una cafetera, y el desierto de desiertos el Sahara, donde dormimos en una duna, una noche de luna llena, algo que no se puede describir. Cada uno es diferente e igual de hermosos y cautivadores.

Y de los demás lugares, pues la misma cosa, no podemos sopesar que es más interesante, la impresionante Petra (Jordania) una ciudad tallada en piedra hace más de 2500 años, o la selva tropical amazónica de Venezuela, la grandeza de la Muralla China, las playas paradisiacas de Seychelles, o las Pirámides de Egipto.

Imagino que salir de España a países de África, por ejemplo, no es fácil…

Nosotros solemos contratar agencias de los sitios que vamos a visitar, hoy con los medios de que disponemos no hay ningún problema, ya se sabe internet es nuestro aliado. Claro imprescindible el dominio del inglés. En algunos países hay que pagar visado. Las agencias suelen funcionar muy bien y no podemos decir que ninguna nos haya fallado, siempre se ha cumplido lo acordado, cierto que unas funcionan mejor que otras. En Namibia y Sudáfrica incluso alquilamos vehículos sin conductor ni guía, y con el GPS del teléfono nos movimos sin problemas.

¿Alguna vez se han visto comprometidos? ¿Han pasado miedo?

“En Caracas, un dentista y un ingeniero ya jubilados, que habían hecho las carreras en España (...), nos invitaron a comer al mejor restaurante de la ciudad  

Bueno podemos decir que hemos tenido mucha suerte, nunca hemos tenido incidentes graves. En cuanto a haber pasado miedo, debemos confesar que ha habido un par de ocasiones en que realmente nos vimos comprometidos una siendo conscientes y otra inocentes. En el Delta del Okavango nos atacó una familia de elefantes, que persiguieron al coche durante un buen rato, todo hay que decirlo, la culpa fue del guía que los provocó. En otra ocasión hicimos una excursión en piragua por el río Zambeze aguas arriba de las cataratas Victoria en Zimbawe, y nos persiguió un hipopótamo, que defendía su parte del río y que nosotros habíamos invadido. El hipo es el animal que más muertes provoca en África.

Entiendo que en todo este tiempo viajando por el mundo tendrán muchas anécdotas para contar…

Si, unas curiosas y otras reflexivas, caminando por las calles comerciales de Hong Kong, Isabel iba junto a una chica española que habíamos conocido en el viaje, yo unos pasos más adelante mirando los atractivos escaparates, de pronto siento unos pellizcos por debajo de los sobacos que me hacían daño, cuando presto atención, era una señora, de mediana edad que insistía en su acción con una sonrisa divertida, claro, divertida para ella, a mí no me estaba haciendo gracia porque realmente me dolían sus ocurrentes pellizcos. Ni que decir tiene que las dos espectadoras también se estaban divirtiendo.

Desde Ciudad del Cabo, tomamos un tren de cercanías para visitar una región, dedicada a la producción de vino, el pueblo se llama Stellenbosch y es como el Jerez del a Frontera de Sudáfrica, el caso es que antes de tomar el tren un avispado blanco, con aspecto de cowboy, se dedicó a intimidarnos, resaltando lo peligroso que era tomar ese tren, me hizo guardar la cámara de video porque estaba tentando a los ladrones, en fin… Cuando tomamos el tren enseguida vimos que no había tanto riesgo y que ese hombre era un exagerado. Hicimos el recorrido hasta Stellenboch donde compramos unas botellas de vino; cuando volvimos a la estación para tomar el tren de vuelta, esta, estaba llena de gente que dedujimos eran trabajadores de las bodegas y viñedos, que regresaban a Ciudad del Cabo. Acomodados en un vagón que tenía los cristales rayados y no dejaban ver el exterior, decidimos cambiarnos al que iba delante que si estaban bien. En la parada de una estación salimos corriendo y en la precipitación, nos dejamos el bolso donde iban los pasaportes y toda la documentación en el asiento; después de un buen rato y antes de que nos diéramos cuenta de la situación, aparece un joven junto al nuevo asiento donde nos encontrábamos para entregarnos el bolso perdido. En ese momento despertamos a la realidad y nos quedamos atónitos, sin reaccionar, al punto que cuando quisimos dar las gracias el chico había desaparecido. Esta experiencia dejó claro que los agoreros como el cowboy, no creen en el ángel de la guarda. Quedarse sin documentación en un país extranjero es lo peor que te puede pasar.

En Caracas, un dentista y un ingeniero ya jubilados, que habían hecho las carreras en España, allá por los años cincuenta, nos invitaron a comer al mejor restaurante de la ciudad, La Castañuela, y todo porque coincidimos el día antes en el archipiélago coralino de Los Roques, y le caímos simpáticos. Éramos cinco en el grupo y antes de la comida nos montó en su Cadillac en el que cabíamos todos perfectamente, y nos recorrió la ciudad haciendo de guía improvisado. Es la mejor paella que hemos comido.

Estas anécdotas, que llamo de reflexión, son una demostración de lo positivo que flota en el universo; cuando estamos receptivos parece que fluyen las cosas a tu alrededor de forma satisfactoria. Hay un proverbio que dice –Vayas a donde vayas ve siempre con tu corazón.

¿Qué lugar aconsejarían a alguien que quiere viajar fuera de España y cuál desaconsejan para hacerlo?

  “Costa Rica es la naturaleza en su máxima expresión, y la vida salvaje de África como último recurso a aprovechar

Para los que tengan la tentación de África, como iniciación estaría bien Tanzania, es un país tranquilo, y no muy caro. A quienes le tire más las obras humanas y la historia escrita sobre la tierra, no hay duda, Egipto y de paso Jordania.

¿Y no ir adónde? Si miramos el tema de la seguridad, convendremos que hoy no se está seguro en ningún sitio; y no seríamos buenos viajeros si dijéramos que alguno de los países visitados no nos ha gustado, cada uno tiene su atractivo, cada uno nos ha enseñado algo.

Tengo que recomendar leer dos libros imprescindibles, se trata de Ébano, del genial polaco Ryszard Kapuscinski, y el otro, El sueño de África, de Javier Reverte.

¿El lugar más hospitalario? ¿El más bello?

 En el mes de agosto hemos visitado la Isla de Madagascar, que está poblada por gente procedentes de Indonesia principalmente, árabes y negros africanos; nos sorprendieron por su sencillez, su simplicidad su inmediatez, se puede decir que la naturaleza, los paisajes respondieron a lo que íbamos buscando, pero la gente nos dejó huella.

Pero el más hospitalario, no creo que podamos hacer una elección aunque Portugal se llevaría muchos puntos, de la mano de Marruecos, aunque a alguien le resulte extraño.

En cuanto a la belleza, depende lo que cada uno sienta o aprecie, es como las obras de arte, donde uno ve una maravilla a otro no le dice nada. De todas formas, podemos poner que del mundo desarrollado nada como Francia, Costa Rica es la naturaleza en su máxima expresión, y la vida salvaje de África como último recurso a aprovechar, antes de que desaparezca, conscientes del privilegio que hemos tenido.

¿Cuándo salga este número de diciembre estarán ya de viaje, ¿cuál será su destino?

Probablemente estaremos en Agadir, Marruecos, donde pasamos el invierno atraídos por el clima cálido que perdura durante todo el invierno, además por la hospitalidad de la gente y el costo de la vida, muy interesante, para nuestro poder adquisitivo. Allí disfrutamos de una vida tranquila, dedicados a la lectura, paseos por la playa o en bicicleta. No somos los únicos que hacemos esto, estamos rodeados de italianos, franceses, alemanes todos de la tercera edad que van buscando lo mismo que nosotros. Me entristece comprobar el rechazo de los españoles a ese país, que claramente desconocen, solamente pasamos el invierno allí otro matrimonio español y nosotros.

FOTOS: ERNESTO MERCHÁN

  • Playa de las Catedrales en Ribadeo, España (2014)
  • Sossusvlei desierto de Namib, Namibia hace dos años
  • Cataratas Victoria entre Zambia y Zimbawe en 2005
  • Delta del Okavango, Bostwana 2015
  • Kilimanjaro desde P N Amboseli Kenia 2012
  • Lago Nakuro, Kenia 2012
  • Delta del Okavango, Bostwana 2015
  • Con mujer Himba, Nmibia 2015
  • Poblado Himba, Namibia 2015
  • P. N. Tsavo West, Kenia 2012
  • Rio Chobe, Bostwana 2015
  • En Senegal 1998
  • Sossusvlei desierto Namib, Namibia 2015
  • Rio Mara, Kenia 2012
  • D Livingstone, Cataratas Victoria 2015
  • Plaza de Tiananmen Pekin, China 2000
  • Templo de Edfu, Egipto 2011
  • Templo de Luxor, Egipto 2011
  • Parque Nacional de Somiedo, Asturias 2014
  • Playa Las Catedrales, Lugo 2014
  • Iniciando a los nietos Picos de Europa, 2011
  • Costa da Morte, Coruña 2014
  • Interactuando con la naturaleza, Galicia 2014
  • Plaza del Obradoiro, Santiago d Compostela 2014
  • La Alsacia, Francia 2012
Ver más imágenes: