Martes, 23 de julio de 2019

Jimmy López, músico y profesor de Filosofía

El grupo presenta ‘Piel Sinfónica’ mañana domingo en el Casino, comenzando así su gira para promocionar el disco grabado el pasado mes de mayo en el CAEM 

Jimmy López, cantante de Baren Bad! / FOTOS: CARMEN BORREGO

 Si es cierta esa cadencia que tienen los músicos al caminar, Jimmy López Encinas la tiene y la pasea por los pasillos del IES Mateo Hernández donde da clases de filosofía. Menos mal que nos quedan los sueños, canta con su guitarra este hombre de paso armonioso, mirada reflexiva, verso comprometido convertido en canción y, a la manera de Batiatto, ese carismático misterio. En medio del recreo ensordecedor de los trabajos y los días, al cantante, al alma de Baden Bah! le rodea un sereno, reflexivo silencio.

Charo Alonso: ¿De dónde surgió la idea de hacer un concierto sinfónico con las canciones de vuestro grupo Baden Bah! en el CAEM con la Joven Orquesta de Salamanca?

Jimmy López: Es una idea que nos venía rondando hace tres o cuatro años y que surgió cuando el productor de nuestro último disco dijo que algunas de nuestras canciones sonaban a himno y se preguntó cómo sonarían tocadas por una orquesta.

Charo Alonso: Canciones de una formación muy veterana que lleva casi treinta años en la música ¿Cómo retomasteis a finales de los noventa un grupo que había empezado en 1978?

Jimmy López: Tras unas circunstancias personales muy duras yo le propuse a Pepe Lomo retomar el grupo, y aunque sólo éramos dos, le cogimos ganas y seguimos. Así publicamos La ciudad paso a paso en el 2009, El Aleph en el 2012 y Futuro/a en el 2014.

Charo Alonso: Pero tú en solitario iniciaste otro proyecto musical, El hombre tranquilo ¿Cómo lo relacionas con el trabajo de tu grupo?

Jimmy López: Empecé con El hombre tranquilo hace uno o dos años. Damián se marchó de Salamanca por cuestiones laborales y nos quedamos como un barco un poco varado.

Yo soy un alma inquieta y tengo que hacer cosas, por eso me puse a tocar como El hombre tranquilo con canciones que, algunas, estaban pensadas para Baden Bah!

Charo Alonso: ¿A quién se le ocurrió el nombre del grupo? El de tu banda El hombre tranquilo imagino que es por la película… y porque lo eres, Carmen, este hombre, como profesor, nunca se inmuta, es el hombre tranquilo.

Jimmy López: No, a veces la procesión va por dentro. No sabemos a quién se le ocurrió el nombre del grupo, quizás a algún amigo de Pepe Lomo. Y no tiene que ver con la ciudad alemana de los baños, sino con una idea de ir paso a paso hacia adelante. Lo decimos en una canción: puede ser verdad/ la ciudad paso a paso.

Charo Alonso: Fernando Sánchez Gómez, Cyborg, me ha pedido que te pregunte qué diferencia básica hay entre hacer música en los ochenta y ahora.

Jimmy López: Mucha, hacer música en los ochenta o noventa era una heroicidad, y hoy cualquiera graba un disco en su casa. Esa es la diferencia más grande, y las redes sociales. Internet ha revolucionado la música para bien y para mal. Pero el papel de las discográficas, el que apoyen o no a un grupo sigue vigente, el valor del productor ejecutivo sigue siendo esencial. Lo que ha cambiado también es que antes mucha gente vivía de esto y ya no. Por ejemplo, antes en EMI había sesenta empleados con un buen sueldo y ahora es el director general el que, si viene Alejandro Sanz, va a buscarlo él mismo al aeropuerto con su coche.

Charo Alonso: Me vas a perdonar, pero os veo como un grupo de niños pijos en vuestros inicios que tocabais en el colegio de los Maristas con instrumentos prestados por ellos…

Jimmy López: Teníamos fama de eso, sí. Los músicos que nos precedieron sufrieron para tener un amplificador, una guitarra, y llegamos nosotros enseguida con el Fender, con el material, con un lugar para ensayar. Esto nos generó esa etiqueta, pero si alguien ha leído mis letras yo de pijo tengo muy poco.

Charo Alonso: ¿Qué le debéis a los músicos que os precedieron?

Jimmy López: Les debemos que hayan estado tocando por aquí porque nosotros hemos aprendido de ellos, a ellos les oímos. Como le debemos mucho a la ciudad. Nosotros somos unos músicos que llevamos muy a gala ser de Salamanca.

Carmen Borrego: ¿Os habéis sentido bien tratados en vuestra ciudad?

Jimmy López: Como todo eso de ser profeta en su tierra es complicado. Castilla es dura, basta que algo sea de aquí para que sea malo. Eso sí, si dicen en Madrid que eres bueno, aquí resulta que eres excelente. Es doloroso, hay gente aquí de muy buena calidad, pero no en la música, en todo. Creo que Extremadura, por ejemplo, trataba mejor a sus músicos, siempre cuento que fue la Junta de Extremadura la que le compró los primeros amplificadores a Extremoduro.  Hay que valorar lo de aquí.

Charo Alonso: Pero quizás eso os limita al ámbito de Salamanca…

Jimmy López: Mirad, con el anterior disco tocamos por toda España, hemos tocado en Madrid infinidad de veces y siempre decimos que venimos de Salamanca. Incluso a veces hemos llevado un hornazo, lo ponemos en la barra y a todo el mundo le gusta. Es verdad que hasta cierto punto limita, pero ya cuentas con eso. Y sobre el apoyo, últimamente se vuelve a dar espacio en las Ferias y Fiestas a los músicos de Salamanca y a este respecto se está haciendo una política bastante acertada.

Charo Alonso: Habéis sido y sois un grupo de pop/rock reconocido ¿Podíais haber llegado más lejos en un momento dado? ¿Tener más proyección?

Jimmy López: Quizás podíamos haber estado ahí, no lo sé. Está complicado y lo estaba antes, necesitarías una discográfica que te apoyara. No lo sé, es verdad que hubo un momento. Mirad, yo recuerdo un concierto que era un concurso de Radio Cadena, organizado a nivel nacional. Nosotros habíamos ganado la fase regional y representábamos a Castilla y León. Entonces quedaron segundos Héroes del

Silencio y ganó otro grupo que se llamaba “Las Ruedas”, que ya no existe. Me acuerdo de ese concierto y que lo grabamos con una cassette del sonido que salía de la radio.

Charo Alonso: La época de los noventa fue fantástica para la música salmantina. Se publicaban una revista solo de música “El mes”, artículos de música en todas partes, había grupos, conciertos, vosotros grabasteis con 69 Forbiden, yo iba a escuchar a Cyborg, a Galería de sombras…

Jimmy López: Sí, y ensayábamos -todos juntos… fue la época de la movida, aquí en Salamanca había la misma movida o más que en Madrid, pero no teníamos la Televisión Española grabándonos. Estaban esos garitos donde nos juntábamos los músicos, había punks, modernos, heavys…

Charo Alonso: ¿Y tú que eras en los 90? Jimmy ¿Escribes las letras y la música de todas las canciones? Unas letras nada fáciles.

Jimmy López: ¿Yo? Yo era moderno, supongo. Sí, escribo la letra y las canciones. Y las letras, pues sí, yo no soy capaz de escribir ‘Niña qué guapa eres’, reconozco en eso un
gran mérito. Yo tengo que complicarme la vida. Comprometidas, con ese temple que desprende Jimmy López Encinas, esa reflexión serena y esa mirada franca y directa sobre el mundo. Así son las letras de Baden Bah! Ninguna concesión a la facilidad, eso sí, ninguna pose. Profesor de filosofía, sabe volcar sus ideas y sus visiones en un aforismo de meridiana claridad que se convierte en estribillo, en fraseo. Hay una cadencia suave y serena en este hombre que nos mira directamente, que escribe sobre antihéroes derrotados, sobre amores posibles y sobre sueños y vidas sencillas con una belleza certeza y auténtica. Hay gente que dice que mis letras parecen poemas pero no lo son. La poesía se escribe con un objetivo y las letras con otro. Yo a veces escribo primero la música y pienso “Esta música quiere hablar de esto”.

Charo Alonso: ¿De dónde salen tus canciones?

Jimmy López: De la realidad, yo soy una persona que mira a la realidad, la realidad externa y luego de la realidad interna, que es la mía. Tengo canciones que son incomprensibles porque solo las entiendo yo, y otras que son la realidad, como veo yo la realidad.

Charo Alonso: Las tuyas son canciones muy comprometidas, ese punto de alegría en medio de la desolación, ese cantarle a la vida sencilla…

Jimmy López: Dicen que los artistas trabajan mejor cuando están tristes y desolados, eso viene del romanticismo, el artista triste y compungido o metido en su pozo sin fondo, pero yo no lo creo. A veces es un tema de apariencia, hasta que el autor camina de una determinada manera, y no, al artista se le reconoce por el cariño que le pone a sus obras.

Charo Alonso: Reconoce que además de cierta pose hace falta apariencia… y que vosotros la cuidáis en las fotos, en los vídeos…

Jimmy López: Cierto, yo ahora para las fotos me he puesto la gorra y eso es apariencia. Cuando estás en el Backstage a punto de salir al escenario te disfrazas, pero hay cosas que salen solas y otras que salen trabajadas. Mira los Kiss, para vestirse de sí mismos necesitan cuatro horas. Yo no digo que me salga natural la manera de tocar, o de ser, pero sí pienso que hay demasiado artista de postureo y creo que la verdad es lo que manda, que el artista debe aparecer como es. La persona consiste en irse adaptando a la realidad, lo dice Darwin mismo, que te adaptas o pereces, pero siempre siendo tú mismo.

Charo Alonso: ¿Quiénes sois ahora Baden Bah!? Por cierto ¿Tienes formación musical?

Jimmy López: Además de Pepe Lomo y yo mismo somos Pepe Vázquez al bajo, Jorge Orejudo a la batería y Damián Peña, que participa en este disco, a los teclados.

Y no, no tengo formación musical, ahora soy capaz de leer una partitura, pero todo lo he aprendido solo, observando.

Charo Alonso: Músicos de Salamanca bregados en mil grupos, mi querido Pepe Seven toca en todas partes y Jorge Orejudo en la banda de Fernando Maés.

Jimmy López: Tocan en todas partes porque son tan buenas personas, tan buenos músicos… Nos aguantan a todo Dios por buenas personas, y por buenos músicos, no vale cualquiera para tocar hoy con uno con un tres por cuatro y luego con otro con un cuatro por cuatro. Y viven de la música, eso de las orquestas era vital para todos los músicos. Los de antes y los de ahora.

Charo Alonso: ¿Cómo se ve la música desde la perspectiva que dan los años, una vida con un trabajo estable?

Jimmy López: La perspectiva es distinta. Pero es la realidad, y la realidad es lo que es. La gente piensa que la felicidad está lejos de la realidad y es la realidad la que da la felicidad.

La música es un mundo complejo, era un mundo complejo. Lo era cuando ensayábamos en “La Salchichería”, una tienda de ultramarinos con ese mostrador que ahora es la barra, los cajones de madera donde se guardaba el género que luego se vendía a granel. Hasta los ganchos de la carne están todavía, pero ahí abajo ensayábamos.

Charo Alonso: Cuando dices que es la realidad quien da la felicidad recuerdo que eres filósofo de formación, como Santiago Auserón, un fantástico letrista, como Fernando Labajos, otro músico de los años 90… ¿Cómo dejasteis el grupo? ¿Fue una decisión firme para iniciar una vida laboral más convencional? ¿Hubo una Yoko Ono por ahí?

Jimmy López: Dejamos de tocar de forma paulatina, por la realidad de la vida. Cada uno tomó su propio camino, fue como el fade out de una canción… las cosas se van dejando suavemente y no, no hubo nunca broncas en Baden Bah! Luego yo tenía algunas canciones escritas y fuimos retomando el grupo con varias personas como ya te he contado, Caos, Querol...

Charo Alonso: ¿Qué esperáis ahora de la música Pepe Lomo y tú con toda esta larga, fructífera trayectoria?

Jimmy López: Divertirnos. No sé, hacer cosas que marquen a una persona, que dejen huella. Yo espero diversión, placer. Para mí el placer es hacer canciones y tocarlas. Aunque a veces tocar y disfrutar no va unido. De las veces que más me he emocionado tocando ha sido en un ensayo de este concierto, escuchar los arreglos para orquesta de mis canciones… estaba emocionado, muy emocionado.

Charo Alonso: Cuando hablamos con Fernando Maés, músico y profesor, le preguntamos si impone más el escenario o la tarima.

Jimmy López: Más o menos, a mí dar clase me ayuda. Cuando sales a dar clase o a tocar es para que el otro no diga “Vaya rollo, esto no hay quién lo aguante”. Forma parte de la comunicación, en eso se parece actuar y dar clase, te tienen que llegar las cosas para que las aprendas. En un concierto, sobre todo, quieres que la gente lo pase bien.

Charo Alonso: Para terminar, Jimmy ¿Qué esperas del concierto del día 6 en el CAEM?

Jimmy López: Espero emocionarme tanto como el otro día en el ensayo. Es que es tocar con la Joven Orquesta de Salamanca, con Víctor Moro ahí presente. Yo el otro día me decía a mí mismo “Con estos tíos aquí sonando tan bien yo no toco, yo solo voy a meter ruido”. Son concertistas muy jóvenes, muy buenos y oírles tocar tus canciones… Las canciones las eligió Nacho Cantalejo que hizo las adaptaciones, un trabajo impresionante para los arreglos, las partituras… Es mucho trabajo de mucha gente fantástica a nivel técnico, como Nacho, como el productor de la grabación, Manuel Colmenero, que es el que hizo el trabajo a Vetusta Morla, como la autora de la fotografía, Solete Casado Navas. Hemos implicado a mucha gente muy reputada en lo suyo y eso es una responsabilidad. Oír a la orquesta que ya celebra sus veinte años tocar tus canciones es emocionante, esa música de todo este tiempo tocada por setenta tíos, tan jóvenes, tan buenos… Me emocioné en el ensayo y espero emocionarme el día del concierto.

Esa emoción que destilan sus letras, su cuidada escenografía, su alegría contenida de hombre tranquilo. Desde la serenidad, el tiempo pasado, una cierta sabiduría epicúrea y también, estoica y plena de significado. Banden Bah! es la constancia, la tenacidad, aquello que perdura a despecho del tiempo y de la juventud que nunca es perdida.

Por eso nos habla a todos aquellos que vivimos ese tiempo y que ahora dejamos sonar el violín de la nostalgia… eso sí, con alegría, con ruido, a todo meter sinfónico… con paso firme hacia el futuro/a, el suyo, el nuestro, el de todos. Emocionarnos.