Las Candelarias que fabricaban embutidos a principios del XX

En el conocido pueblo de la Sierra de Béjar se halla el origen de una frase muy popular: "Atar los perros con longaniza"

"Atar los perros con longaniza".  Frase muy conocida que se remonta a principios del siglo XIX y más concretamente en Candelario, pueblo de la provincia de Salamanca.

En el pueblo vivía un conocido fabricante de chorizos, cuya figura la inmortalizó el pintor Bayeu en un tapiz que hoy se puede ver en el museo del Prado. "El choricero" tenía la más próspera de las fábricas de embutidos y empleaba a decenas de mujeres del pueblo.

En una ocasión  una de sus trabajadoras que llevaba soportando las molestias de un perro, no se le ocurrió otra cosa que atar al perrito a la pata de un banco usando una ristra de las longanizas que estaba embutido, en ese momento, entró un muchacho, hijo de otra de las trabajadoras a dar un recado a su madre y que al presenciar la escena, salió rápidamente diciendo que en casa del "Choricero" se atan los perros con longaniza.


La expresión, se hizo habitual en el pueblo y se difundió por toda España, utilizándose cuándo se hace ostentación de riquezas y derroches.

Foto:

  • Fábrica de embutidos en Candelario a principios del siglo XX. Foto Requena.

Fuente: Candelario No sabías que.