Miércoles, 28 de octubre de 2020

La narradora Charo Jaular regresa a Salamanca con ‘¡Bésame mientras me cuentas!’

El espectáculo será en el Manolita Café Bar, ubicado en la calle Palominos, con entrada libre hasta completar el aforo

Charo Jaular estará el sábado en el Café Manolita

Pasión y oficio son dos valores que en el mundo artístico suelen evolucionar en proporción y sentido inversos: al principio la falta de oficio se suele compensar con el exceso de pasión propio del que comienza; a medida que pasa el tiempo, la pasión se serena al tiempo que la experiencia florece.

La narradora zamorana Charo Jaular es sin embargo un claro contraejemplo de esta tesis: un caso excepcional de artista cuya pasión por lo que hace aumenta conforme va madurando, no para de crecer. Una pasión explícita, que se contagia al espectador nada más verla, nada más empezar a escuchar su voz suavemente raspada, y a ver sus ojos chispeantes y su energía corporal incontenible.

Antes incluso: si por algo es conocida Charo Jaular, es por la preparación previa de sus puestas en escena, mimada hasta el último detalle, que te avisa ya de entrada de que algo hermoso está a punto de pasar. Una profesional seria y entregada, que ama lo que hace; y que cuanto más lo hace, más lo ama.

¿Y qué es eso que hace tan bien Charo Jaular, y que tanto ama? Algo llamado “narración oral”, que - por si alguien a estas alturas todavía no sabe bien en qué consiste -, diremos que se define como una especialidad del arte escénico que se diferencia del puro teatro esencialmente en que la comunicación con el espectador es directa y no a través de la interpretación: el narrador habla con los espectadores, para contarles historias (o cuentos); historias (o cuentos) construidas (construidos) a medias entre la expresión del narrador y la imaginación del espectador.

Esa es la teoría, pero las líneas fronterizas con el teatro se desdibujan cuando el propio narrador toma distancia de sí mismo y dota de vida y carácter a su personaje – el de narrador -, evidentemente desde la interpretación (y también el vestuario).

Más aún cuando al adentrarse además en las historias que cuenta, se introduce en los personajes de estas historias y los llena de vida también, de nuevo, claro, a través de la interpretación. Por eso resulta tan difícil no hablar de teatro cuando se habla de narración oral; y más cuando se hace con tanto talento como el que tiene y emplea Charo Jaular.

El peso que tiene Charo Jaular en el mundo de la narración oral es más que notable: constituye una figura clave dentro del panorama regional, y también nacional, particularmente en cuanto a la organización de eventos y certámenes, así como la promoción de actuaciones de sus compañeros de oficio por distintos enclaves en rotación.

Su currículo a todos los niveles, resulta impresionante: ha sido directora del taller de teatro de la Universidad de Salamanca, profesora del taller de cuentos en el Museo Etnográfico de Zamora, ponente en talleres de formación en narración oral  para Centro de Formación del Profesorado e Innovación Educativa (CFIE), narradora en el Museo de arte contemporáneo MUSAC dirigido por la Fundación Siglo para las Artes de Castilla y León, narradora del Programa Cultural Ventanas Escénicas de Valladolid, narradora habitual en las bibliotecas municipales de los ayuntamientos de Salamanca, Valladolid, Villamayor de la Armuña, León, Santander y Zamora (Concejalía de Cultura), narradora  habitual de la red de bibliotecas públicas del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, narradora en bibliotecas públicas de Galicia, Zaragoza, Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Santander… Y un “etcétera” tan largo como lo citado.

El próximo sábado podremos disfrutar de y con Charo Jaular en el Café Manolita, uno de los baluartes de la narración oral en Salamanca. Nos presentará su espectáculo para adultos “¡Bésame mientras me cuentas!”, en el que nos hablará de los besos de nuestra vida, acariciando las emociones con las palabras como los labios se acarician entre sí cuando nos besamos las personas. Será a partir de las 22:30 horas y, como es norma habitual de la casa en esta liturgia de los sábados que cuenta cada vez con más seguidores, con entrada libre hasta completar aforo. Cita obligada.