Domingo, 29 de marzo de 2020

Jean Claude, Mariano, Salamanca

El pasado jueves durante el acto de investidura el nuevo Doctor Honoris Causa Jean Claude Juncker pronunció las siguientes palabras: “Salamanca es indisociable de su universidad, una universidad con una reputación internacional, y su universidad también es indisociable de hechos como la libertad intelectual, de un poder que es el verdadero poder, el de decir no, decir no a las divisiones, no al rechazo al otro, no a las dictaduras”.

Sí, Salamanca es ese discurso en el acto de investidura de Jean Claude Juncker y de Manuel Marín, con la presencia de Mariano Rajoy, “amigo” de Juncker, según sus propias palabras.

Pero Salamanca también es la manifestación convocada por CEA, por el Colectivo Estudiantil Salmantino (CES), por Estudiantes en Movimiento (EeM), IU Salamanca, UJCE Salamanca, Colectivo Feminista 13 Rosas, PCE Salamanca, Anticapitalistas Salamanca, CCOO Salamanca, Grupo de Estudios Culturales A. Gramsci y ALTER Salamanca.en la Plaza de Anaya, en defensa de la educación pública y de los derechos fundamentales.

Salamanca es el grito de “Viva España” a la llegada de Mariano Rajoy y es también el grito de “¡Ladrón, sinvergüenza!”, en ese mismo momento. Y también es la indiferencia, el silencio, el desconocimiento.

Salamanca son las banderas en las ventanas y también la aceptación y el rechazo que despiertan.

Salamanca es la catedral y el arte urbano, la pasión por el teatro, los recitales, las procesiones, las fiestas de las facultades, el Lunes de Aguas y la Nochevieja Universitaria, el Día de Todos los Santos y, cada vez más, Halloween. Salamanca es tradición y modernidad, cultura charra y cosmopolitismo.

Salamanca son los pájaros que se quedan en la antena, los que se sitúan a la derecha, los que se sitúan a la izquierda, los que cambian de lugar, los que solo se posan  para continuar su camino y los que prefieren echar a volar, en busca de otras antenas. Los que ya no están, los que volverán, los que aún no saben que pronto estarán aquí, construyendo una ciudad en tránsito.

El jueves pasado Salamanca fue Jean Claude y fue Mariano. Pero Salamanca también eres tú, ahora. Salamanca es plural, heterogénea y, como cada uno de nosotros, contradictoria, indefinible.