Los Nobles Irlandeses y su refugio salmantino

Desde 1838 y hasta 1936, el colegio mayor de la universidad que llevaba ese nombre fue habitado por estudiantes católicos de esa nacionalidad, huidos de las guerras de religión en su país

Su construcción fue posible gracias a unos terrenos cedidos por el convento de San Francisco el Real y a la participación del arzobispo Alonso de Fonseca.

Fue uno de los cuatro colegios mayores de la universidad, y se conoció como Colegio de los Nobles Irlandeses, ya que desde 1838 hasta 1936 fue habitado por estudiantes católicos de esa nacionalidad, huidos de las guerras de religión en Irlanda y acogidos en dicho colegio.

Fue el primero en construir una hospedería, independiente pero adosada a él, y en el que se alojaban los colegiales que habían concluido los estudios y que estaban esperando colocación en la administración o la iglesia.


Su patio merece especial atención ya que se trata de uno de los más bellos del Renacimiento español. Este claustro de dos plantas está formado por arcos sustentados.

La vida colegial era muy similar a la de los frailes o caballeros de una orden religiosa, todos vestidos igual y llevando una vida de devoción, sobriedad, obediencia y clausura.

Fotografías 

Dos imágenes del patio del Colegio de los Nobles Irlandeses. Autor: J. Laurent.

Grupo de estudiantes en la galería superior del colegio. Autor: Venancio Gombau.