Noviembre, mes de castañas

Con la llegada del penúltimo mes del año se instalan en las calles de la ciudad los populares puestos de castañas, una tradición que se mantiene a lo largo de los años

Estamos en el mes de Noviembre, el mes de las castañas y qué menos que rendirle un pequeño recuerdo a las antiguas castañeras, esas mujeres que con su pañuelo a la cabeza y una sonrisa nos ofrecían castañas calentitas.

Algunos recordarán cómo al salir del colegio los niños hacían que sus madres los llevasen hasta allí a buscar sus ricas castañas. Hacía frío, no como ahora, y de su boca salía ese vaho que producen las bajas temperaturas.

El comienzo del otoño se asociaba con la llegada de los puestos de castañas en varios puntos de la ciudad, un modo temporal de ganarse la vida durante esa época del año. Las castañeras eran personajes entrañables y conocidas en barrios y plazas, donde tenían sus puestos. Con el paso de los años este oficio estuvo en decadencia llegando casi a desaparecer en muchas ciudades.


Ya nada es como antes, las temperaturas han cambiado, las castañeras también, y los puestos de castañas han perdido su glamour de tiempos pasados.

Ahora nuevas generaciones de jóvenes adaptan este oficio a los nuevos tiempos, para no perder esos valores tradicionales ni la esencia de este humilde y noble oficio. 

Fotos:

  • Castañeras en el Pozo Amarillo 1950.
  • Popular castañera, cuyo puesto antiguamente se ubicaba en la calle Espoz y Mina.