Lunes, 28 de septiembre de 2020

No dejes al tiburón que te arranque los sueños

Hoy es de esos días que quiero ir pronto a la cama y cerrar los ojos e imaginar que vuelo. Quiero volar como el águila, ponerme de puntillas, extender los brazos y creer que son mis alas y echarme a volar. Así sin más. Quiero estar ahí, en lo más alto, y volar y volar. Quiero ponerme los cascos y quedarme dormido soñando, pensar que soy un gran cantante y verme en el escenario cantando. Quiero soñar que soy un superhéroe y que arreglo todos los males de este mundo. Yo, en cuanto me voy a la cama, ya provoco el sueño, mi historia, solo espero la noche para seguir soñando. Mi mujer siempre me dice que cojo el sueño enseguida y es que no quiero perder ni un minuto, quiero soñar.

Si quieres un consejo, sueña y no dejes de hacerlo porque los sueños alimentan las ilusiones. Para qué te vas a conformar con un sueño pequeño, la grandeza que tiene soñar es que tú eres el guionista, así que sueña a lo grande, despierto y dormido, ilusiónate, vuela, arriesga… Martin Luther King soñaba por la libertad, la justicia, la igualdad, la paz en el mundo,…

¿Conoces la historia de Bethany Hamilton? Pues es una surfista profesional hawaiana. Desde muy pequeñita surfeaba a gran nivel y apuntaba a convertirse en surfista profesional. A los 13 años ya competía y ganaba eventos de surf, entre ellos estaba Rip Curl, que era su gran sueño. Pero, de golpe, todo cambio. Un tiburón tigre la atacó y le arrancó su brazo izquierdo. Ella supo conservar la calma mientras su amiga y el padre de esta la llevan a la orilla y la trasladan al hospital. Ese día perdió más del 60% de sangre y casi pierde la vida. Pues bien solo 10 semanas después del ataque, en cuanto tuvo los puntos curados, Bethany volvió al mar. Obviamente le costó surfear de nuevo, tuvo que adaptar una tabla y volver a aprender en las condiciones en las que se encontraba en ese momento. Su ilusión, su sueño, era convertirse en surfista profesional y el ataque de un tiburón no se lo iba a impedir. Quedó 5ª clasificada en su primer torneo nacional y poco después, ya con 15 años, consiguió participar y ganar el campeonato NSSA, el mayor campeonato de surf amateur de Estados Unidos. ¡Brutal! Desde el primer momento rechazó ser tratada de manera diferente al resto de competidoras y surfeó en igualdad de condiciones.

Las historias extraordinarias son las que nos acaban emocionando e inspirando, como la de Bethany, que tuvo que luchar, sobre todo con sus miedos. Tuvo que esforzarse por comprender que sus sueños no dependían de ninguna de sus extremidades. Si aparece un tiburón en tu vida, el camino fácil será compadecerte de ti mismo. Deberás trabajar más que nadie y tener siempre un pensamiento positivo para enfrentarte a las adversidades. Pueden aparecer tiburones, incluso puede que se lleven tus brazos, o tus piernas pero no permitas que se lleven también tus ilusiones, ni tus sueños. Esta historia te puede servir de inspiración, sobre todo para que te des cuenta que pese a todo, puedes seguir luchando por tus sueños. Apóyate en lo que más te ayude y te reconforte, cárgate de energía, de motivación y de ganas y empieza a escribir tu propia historia.

“Cuando te quedes atrapada en la rompiente tienes que volver a subir rápido, porque nunca sabes qué habrá en la siguiente ola, y si tienes fe, cualquier cosa es posible, cualquier cosa en la vida”. (Bethany Hamilton)