El merecido homenaje a Unamuno por su jubilación

El solemne acto, que tuvo lugar en septiembre de 1934, contó con la presencia del presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora

En Septiembre de 1934, en Salamanca, se celebró con la máxima brillantez, el homenaje de España a la figura y la obra gloriosa de Miguel de Unamuno.

El 1 de octubre de 1891 llega a la ciudad para dar comienzo a sus deberes académicos desempeñando la cátedra de Lengua y Literatura griegas.

El catedrático y profesor de la Escuela Salmantina, en la que fue maestro de vocación y autoridad altísima, cumple los 70 años precisamente el 29 de septiembre, día de San Miguel Arcángel, habiendo sido catedrático durante 43 años.

La Salamanca universitaria, va a ofrecer un gran homenaje de cariño y admiración al maestro Unamuno por su jubilación. Todo lo que Salamanca haga por enaltecer la figura del ilustre académico será insuficiente para pagar todo lo que a Unamuno debe.

Tras la sesión en el Paraninfo de la Universidad salmantina, el presidente de la República felicita a Miguel de Unamuno, a quien el Gobierno nombra, con motivo de su jubilación como catedrático, rector vitalicio de la Universidad a cuya sombra gloriosa ha vivido sus horas mejores el gran profesor.


En la sesión universitaria del Paraninfo, Niceto Alcalá Zamora, pronunció un discurso con su elocuencia característica, en elogio de la admirable personalidad literaria y civil de Unamuno y de todo lo que éste representa en la historia contemporánea del pensamiento español.

Del corazón en las honduras guardo
tu alma robusta: cuando yo muera
guarda, dorada Salamanca mía, 
tú  mi recuerdo. 
Y cuando el sol al acostarse encienda 
el oro secular que te recama,
con tu lenguaje, de lo eterno heraldo,
di tú que he sido.     

Miguel de Unamuno

Fotografías: Septiembre 1934 (Mundo Gráfico)

▪ Imágenes del homenaje
▪ Retrato de Miguel de Unamuno.