Jueves, 20 de junio de 2019

“Reciclar es una de las mejores cosas que podemos hacer por el medio ambiente”

Este servicio de la Diputación permite la recogida de más de 5.000 toneladas de envases, papel y vidrio al año, cifra que es posible gracias a 3.761 contenedores repartidos en 328 localidades

Manuel Rufino García, diputado provincial de Medio Ambiente / CORRAL

Comprometida con el medio ambiente, la Diputación Provincial comenzaba en 2006 con la prestación de un servicio para la recogida selectiva de residuos, especialmente papel, envases y vidrio. Según explica a SALAMANCA AL DÍA el responsable en este campo, el diputado de Medio Ambiente, Manuel Rufino García, actualmente este servicio se presta en 328 municipios con unos 170.000 habitantes y que se traduce en la recogida de más de 5.000 toneladas al año de estos materiales para su reutilización.

¿En qué consiste el servicio de recogida selectiva de residuos?

Es una obligación de los ayuntamientos la recogida de los residuos urbanos, pero en este caso lo que pretendemos es que la recogida se realice de forma selectiva, por un lado envases, vidrio, papel cartón, además de otros servicios que presta la Diputación como la recogida de aceite usado o voluminosos y otros más que se van a incorporar, a partir de unas encomiendas de los ayuntamientos a la Diputación para que se encargue de la recogida en su nombre. A partir de ahí, la Diputación es la que pone los contenedores, contrata el servicio y realiza la recogida. De hecho, se está dando servicio a 328 entidades locales con una población de 170.000 personas. Tenemos colocados por toda la provincia 3.761 contendores de plásticos, papel y vidrio.

¿Cuándo comenzaron el servicio?

En 2006. A partir de ahí se ha ido implementando con una progresión constante. En 2006 se instalaron 865 contendores de papel y en 2016 teníamos 1.330, de envases plásticos pasamos de los 376 a 1.130 contenedores el año pasado, y de vidrio pasamos de los 839 de 2006 a 1.301 en 2016. Se ha incrementado el número de contenedores y a la vez el número de municipios a los que hemos ido llegando y estamos otra vez reocupando los niveles de reciclado anteriores a la crisis, que por esa circunstancia se redujo en materiales como el papel, sobre todo.

En cuanto a cifras de reciclado, ¿en qué niveles se encuentra la provincia?

En papel, en 2016 se recogieron 1.984.810 kilos y en 2016 hemos pasado a 2.198.620 kilos. Aquí el crecimiento no es demasiado importante, pero sí en envases de plástico, que hemos pasado de 311.560 kilos en 2006 a 1.289.220 kilos en 2016, y también importante es el dato de recogida de vidrio porque en 2006 se registraron 1.385.160 kilos y el año pasado se llegó a 1.905.776 kilos. En envases hemos crecido muchísimo. Hay que tener en cuenta que la tasa de reciclaje en 2012 era de 7,5 kilos por habitante y en 2016 pasamos a 8,49 k/hab.

¿Reciclamos más o menos que otras provincias?

Estamos en la media regional pero bastante por debajo de la media nacional, por eso debemos intentar concienciar a la gente de que es necesario reciclar como lo han entendido en otros lugares. La separación de este tipo de residuos es importante, primero porque se pueden reciclar y evitamos que vayan al vaso de desechos, enterrarlos, taparlos porque no tienen un uso posterior al ir mezclados con el resto de residuos y extraerlos costaría más que fabricarlos de nuevo. Entonces la forma de contribuir con el medio ambiente es que vayan separados y evitar en la medida de lo posible que vayan menos residuos al vaso de desechos.

¿Qué beneficios tiene reciclar estos materiales?

“Si se recicla, gastamos menos energía y hay que cortar menos árboles

Reciclar influye favorablemente en varios aspectos. Primero se elimina el enterrar y tapar, que es no poder eliminar esos residuos al menos en un corto espacio de tiempo; y lo segundo, si se recicla, esto se vuelve a aprovechar, gastamos menos energía, hay que cortar menos árboles, usar menos combustible en el proceso de producción, y materiales como el vidrio son muy fáciles de reciclar, lo que evita la mayor parte del coste de fabricación, pues estamos ahorrando buena parte de la energía necesaria para fabricarlo nuevo. Reciclar es una de las mejores cosas que podemos hacer por el medio ambiente. No tiramos al basurero y le damos otra oportunidad al producto.

Pero reciclar también cuesta dinero. ¿Cuál es el presupuesto de la Diputación a este servicio?

Sí, la Diputación tiene una partida para realizar estas recogidas, aproximadamente el coste es de unos 600.000 euros al año. Pero es un servicio que se da a los pueblos porque por sí solos no lo pueden hacer. De hecho tenemos 361 municipios, aparte de la capital, y se está prestando a 328, el resto lo hacen a través de sus mancomunidades.

¿Qué pasa con los escombros?

Es un tema complicado, el responsable de los residuos que se generan es el promotor. Para las obras pequeñas, la Diputación está en trámite para implantar un servicio en los pueblos que quieran. Sería poner un contenedor en un sitio cerrado donde se pueda controlar qué tipo de residuos se echan allí y después ayudarles a recoger esos contenedores para llevarlos a las plantas de reciclaje. En Salamanca hay cinco plantas. Estamos estudiando hacer este servicio e implantarlo antes de final de año, pero hablamos de pequeñas obras, un metro cúbico, unos sacos… En el caso de obras mayores, serán los promotores los que se hagan cargo de los residuos.

¿Cómo solucionan los residuos de voluminosos?

Es competencia de los municipios, está prohibido verter escombros y residuos voluminosos, pero para eso la Diputación tiene un servicio de recogida de voluminosos en todos aquellos municipios que han convenido con la Diputación para que le hagan el servicio. Cuando el pueblo llama diciendo que tiene un camión de voluminosos, se acerca el camión contratado por la Diputación y se le recogen. El municipio paga una parte del coste de recogida y la Diputación otra.

“No hay metas en esto, el objetivo es reciclar el 100%

¿Imagino que el servicio de reciclaje se presta mediante alguna empresa contratada para este fin?

Sí, el vidrio lo lleva Ecovidrio, envases y papel lo hace Ecoembes. Estos son los finales, pero aparte la Diputación tiene una concesionaria para realizar la recogida por todos los pueblos, que es Resuival, que entrega los residuos a Ecovidrio y Ecoembes, con los que la Diputación mantiene un convenio.

¿Tiene previsto ampliar el número de contenedores y servicios que faciliten el reciclado?   

Todos los años se incrementa el número de contenedores. De hecho tenemos una partida ahora mismo que va a salir a contratación en breve para comprar contendores, para pueblos que no tienen ninguno, entidades locales menores que no tienen o ampliar el número para facilitar el reciclaje. También en aquellos municipios donde hemos observado que el contendor se llena muy pronto y que es conveniente tener dos. Este es un tema con el que estamos muy concienciados en la Diputación, y queremos trasladar a los vecinos de los pueblos esa misma sensibilización sobre la necesidad de reciclar, sobre todo vidrio por el problema que da en las plantas de tratamiento, se rompe y es difícil luego separarlo, y es que es muy fácil reciclarlo. Hacer vidrio nuevo cuesta mucho más, energéticamente, que reciclarlo. De hecho, nos estamos planteando, como en el caso de los escombros, convenir con los pueblos para a primeros del año que viene recoger electrodomésticos y pequeños aparatos eléctricos. En este caso Diputación no obligaría a los municipios a tener un local cerrado como sucede ahora con empresas que prestan ese servicio individualmente a los municipios. Otro apartado en la recogida será el de las cuerdas de pacas y otros residuos agrícolas. Esto será lo antes posible.   

¿Qué municipios son los que más reciclan?

En los pueblos pequeños parecen más concienciados, pero eso también depende de la cercanía del contenedor. Hay pueblos pequeños que tienen algún tipo de negocio hostelero y que producen muchos residuos y los reciclan, lo que hace que aumente su estadística. Pero es cierto que los habitantes de pequeños pueblos están más concienciados de la necesidad de reciclar, también puede ser porque están más en contacto con el medio natural y saben de la importancia que esto supone.

¿Qué le gustaría decir a la infinidad de establecimientos hosteleros, bares, etc., de la provincia que ahora con la llegada de las fiestas en los pueblos van a generar muchos residuos, especialmente vidrio?

Pues que tienen que concienciarse. En los pueblos es muy difícil ponerles a la puerta un contenedor porque las calles suelen ser estrechas y ello nos obliga a buscar sitios donde se puedan poner los contenedores, no puedes ponerlos en el sitio que te gustaría. Pues a los responsables de estos establecimientos, decirles que se desplacen 40 metros más y que los vidrios los depositen en el contenedor correspondiente.

¿Pero además del coste medioambiental, esto también influye en el bolsillo del ciudadano? 

Efectivamente. Los camiones de residuos se pesan antes de descargar en el centro de tratamiento, y los municipios pagan por el peso de residuos que vierten. Si el vidrio fuera por otra parte, se reduciría el peso y por tanto el coste para el municipio, que de este modo podría rebajar la tasa que cobra por la recogida de basura. Pero sobre todo es el alto coste medioambiental que pagamos por no reciclar materiales como el vidrio o los plásticos.

¿Se han marcado algún objetivo en cuanto a tasas de reciclado?

No hay metas en esto. El objetivo es el 100%, es algo utópico, pero la meta es esa, darles todas las facilidades posibles a la población para que recicle cuanto más mejor.