Martes, 16 de julio de 2019

CSIF reclama a la Junta un incremento del personal del operativo anti-incendios

El sindicato denuncia que en el plan de este verano no hay novedades en la estabilidad y continuidad de los fijos-discontinuos
CSIF sostiene que el número de trabajadores fijos-discontinuos y de los agentes medioambientales y técnicos es claramente insuficiente

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) lamenta que la Consejería de Medio Ambiente, en la presentación del operativo anti-incendios de este verano, no haya presentado “ninguna novedad ni decisión para incrementar el personal y mejorar sus condiciones laborales, tal y como venimos reclamando durante todo este año, ya que el número de trabajadores fijos-discontinuos y de los agentes medioambientales y técnicos son claramente insuficientes para atender las necesidades de un servicio eficaz, en la lucha contra los incendios forestales”.

CSIF insiste en que “los fuegos se apagan con más personal en el monte, y con el material adecuado y suficiente”, recordando que, durante la primavera, la Junta sólo ha contado con 70 trabajadores fijos-discontinuos, de una plantilla de 800, a pesar de que el número de incendios de enero a mayo de 2017 ha crecido un 119%.

También critica que, de los 100 camiones de extinción repartidos por las nueve provincias de la Comunidad, sólo han estado operativos un 30%, concretamente dos por provincia, salvo en Zamora y en León donde estaban disponibles 3 y 5 vehículos, respectivamente.

Este sindicato insta a la Consejería de Medio Ambiente a que “aborde, con voluntad real y determinación, el incremento del personal y la ampliación del tiempo de los contratos, en los grupos de trabajo que se reunirán y negociarán a partir del 4 de julio”, de acuerdo con lo acordado en la reunión que mantuvieron el lunes 19 el consejero Suárez-Quiñones y los representantes sindicales.

Del mismo modo, considera que “la administración tiene que asumir que las alteraciones climatológicas, el llamado cambio climático, por desgracia es una realidad, cada vez más común, que exige un cambio en la prevención de incendios y en la dotación de los recursos humanos y materiales necesarios, si queremos un servicio eficaz y rápido, para extinguir los brotes de incendios, pero también para mantener unos montes limpios”.

Según CSIF, los agentes medioambientales que dirigen las extinciones se encuentran “desamparados, sin los recursos suficientes”; y la flexibilidad de la contratación que realiza la Junta “no propicia una consolidación de empleo de calidad, vinculado a la propia defensa contra los incendios forestales, pero también a la defensa del medio rural, como sí se está haciendo en otras comunidades, con contrataciones más estables y continuados”.

Por eso, desde esta organización sindical remarcan que “Castilla y León debe tener un servicio anti-incendios forestales integral, estable, público bien formado y suficientemente dimensionado, que permita consolidar el empleo de un personal que desempeña unas tareas peligrosas”.

CSIF reitera, entre otras reivindicaciones, la necesidad de tener un operativo de prevención y extinción de incendios forestales durante todo el año, con plantillas al 100%; la creación de la figura del bombero forestal (que ya existe en comunidades como Andalucía, Galicia, La Rioja o Extremadura); la aprobación de una Ley del Cuerpo de Agentes Medioambientales; una reorganización y protocolarización del trabajo de extinción; la investigación de todos los incendios provocados y las denuncias presentadas; o la cobertura de más de un millar agentes medioambientales en un periodo de 6 años (ahora mismo existen en la Comunidad 226 plazas vacantes, y para 2023 se espera la jubilación de más de un centenar).