Jueves, 16 de agosto de 2018

La elegancia y el porte de La Soledad conquistan la noche salmantina

Una de las imágenes más veneradas de la ciudad, por el intenso y devoto culto que recibe a lo largo de todo el año, recorre el casco histórico con una multitudinaria comitiva
La talla de Nuestra Señora de la Soledad, de Mariano Benlliure (1941)

La elegancia, el rigurosísimo luto y la sobriedad que desprende La Soledad, la ‘Señora de Salamanca’, han dominado las primeras horas de la madrugada de este Sábado Santo, en las calles del casco histórico. Un extenso desfile que ha contado con la Agrupación Musical Virgen de la Vega y la Banda de Música de Alba de Tormes.

Es el “profundo respeto a nuestra Virgen”, según asegura su Hermano Mayor desde más de 35 años, Miguel Hernández Rubio, el que ha convertido a la veterana Hermandad Nuestra Señora de la Soledad en la más numerosa de Salamanca, contando con cerca de 2.800 hermanos.

La imagen más venerada

La talla de Nuestra Señora de la Soledad, de Mariano Benlliure (1941), es una hermosa imagen de María en su soledad, que refleja en su rostro la pérdida de su Hijo, convertida en una de las más veneradas de Salamanca, por el intenso y devoto culto que recibe a lo largo de todo el año y muy especialmente cada Viernes Santo en la ‘Corona Dolorosa’ (solemne acto religioso) y en la posterior procesión en la que recorre las calles de la ciudad bajo palio, luciendo su impresionante manto negro bordado en plata, sobre riquísimas andas y acompañada por los hermanos que integran la Hermandad.

Sin restar protagonismo a la imagen de la Soledad, en el año 1993 se decidió realizar un paso que enriqueciese aún más el desfile procesional, denominado La Soledad de la Cruz (Vicente Cid y Tomás Monzón, 1997), y que salió por primera vez en la Semana Santa de 1997. Por lo tanto, este año celebraba su 20º aniversario. Se trata de un conjunto de carácter alegórico que representa a la cruz sostenida por cuatro angelitos y otro detrás derramando sus lágrimas.

Historia

La historia de la Hermandad se remonta a 1645, cuando fue fundada por el gremio de zapateros de Salamanca con fines benéficos, fundamentalmente la asistencia a los condenados a muerte. En sus inicios tuvo varias sedes, primero en la Iglesia de San Román, más tarde la llevaron a la Catedral y ahí es donde actualmente permanece.

La procesión de La Soledad llena de actos cargados de emoción y de tradición, como la salida de la Catedral del paso de la Soledad, en medio de una lluvia de pétalos de flores y la bajada por la calle Palominos, con la imponente fachada barroca de la Clerecía de fondo; el encuentro en el Atrio de la Iglesia de San Esteban con Nuestra Señora de la Esperanza, que sale a recibir a la ‘Señora de Salamanca’; o el paso por la Plaza Mayor de Nuestra Señora de la Soledad.

Detalles

  • Emblema: Compuesto por una corona de espinas con los tres clavos inscritos, en blanco sobre fondo negro.
  • Hábito: Túnica, capa, capirote, cíngulo, zapatos, calcetines y guantes negros. El capirote tiene bordado el anagrama de la Hermandad a la altura del pecho.

Fotos de David Fernández

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