Domingo, 19 de agosto de 2018

Cristo de la Vela, orgullo y sentimiento cofrade del barrio de Pizarrales

Emoción desde su salida desde la iglesia de Jesús Obrero, junto a Nuestra Señora del Silencio, paso cargado por mujeres, y La Palabra de Dios, portada por los niños
Devoción por el Cristo de la Vela en el barrio de Pizarrales. Fotos: Alberto Martín

La tarde de este Sábado Santo el barrio de Pizarrales se vuelca con la Hermandad del Silencio, fuertemente arraigada en la parroquia y barrio desde sus primeros inicios, fundada en 1985. Devoción y pasión para escoltar al Cristo de la Vela (talla indocumentada de principios del siglo XX procedente del Colegio de las Trinitarias) en su largo recorrido desde la iglesia de Jesús Obrero hasta el casco histórico. La Hermandad del Silencio, que reúne a cerca de medio millar de hermanos, es la mejor expresión del sentimiento cofrade del barrio pizarraleño, humilde y entrañable, y sobre todo orgulloso de su Cristo de la Vela que, un año más, volverá a iluminar el atardecer del Sábado Santo. Salvar la empinada escalera a su salida del templo arranca las primeras emociones.

Junto al Crucificado, desde 1991 desfila Nuestra Señora del Silencio en un paso cargado por mujeres. Dolorosa de estilo castellano tallada por Enrique Orejudo que representa a María volviendo del Sepulcro con la mirada perdida y las manos entrelazadas y vacías, tomando para su vestimenta los colores de la hermandad (rojo para la túnica y negro para el manto). Y portada por los niños de la hermandad, La Palabra de Dios, biblia abierta tallada en madera por Enrique Orejudo en 1988. En la página de la izquierda se muestra la rica ilustración de un calvario y en la derecha el texto “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

Historia

La cofradía, tras su fundación, empezó a buscar una imagen a la que poder dar culto, y tras algun revés, supo de la existencia en la Parroquia de Jesús Obrero de un crucificado había llegado hasta allí desde el Colegio de las Josefinas Trinitarias debido a la remodelación de su capilla. En aquel momento el párroco estaba pensando en trasladarlo a otra parroquia de la provincia cuando se presentó ante él la Cofradía. Explicado su proyecto la imagen fue cedida a la hermandad, que fijó su sede canónica en la parroquia. Al carecer la imagen de nombre se le llamó Cristo de la Vela, al ser el de la primera imagen en que se había fijado la hermandad para venerar.


EN DETALLE

Procesión: Tarde de Sábado Santo.
Emblema: Sobre fondo negro se muestra una vela encendida en referencia al nombre de su titular inscrita en una corona de espinas roja.
Hábito: Túnica negra, escapulario bordado con el emblema de la Hermandad y capuchón (hermanos de cirio) y esclavina (hermanos de paso y niños) en color rojo.
Imágenes: Cristo de la Vela, Nuestra Señora del Silencio, La Palabra de Dios.