Lunes, 16 de diciembre de 2019

Uso de armas químicas en Darfur

"Cuando cayó [la bomba], hubo unas llamas y luego una humareda oscura [...].Inmediatamente causaba vómitos y mareos [...]. Mi piel no está normal. Aún me duele la cabeza, incluso después de tomar la medicina [...]. Mi bebé no se ha recuperado [...] está hinchado [...] tiene ampollas y heridas [...]. Dijeron que se pondría mejor [...] pero no está funcionando", con estas palabras define una mujer la cruda realidad de las atrocidades que se están cometiendo en Darfur.

Autor: Antonio Jesús, activista por los Derechos Humanos

    Desde que comenzara en 2001 los ataques de las fuerzas gubernamentales de Sudan se han acreditado multitud de atrocidades y violaciones de derechos humanos, pero en los últimos 8 meses esa violencia y atrocidad se ha visto potenciada por el uso de armas químicas.

     Así Amnistía Internacional, tras una intensa investigación, ha conseguido recabar pruebas del uso reiterado de armas químicas contra la población civil, incluido niños/as de corta edad, por parte de las fuerzas gubernamentales sudanesas en la  región de Jebel Marra en Darfur. AI acredita que desde enero de 2016 al menos se han producido 30 ataques en los que se ha contado con armas químicas, provocando la friolera cifra de muertos que oscila entre 200 y 250.

     Estas atrocidades se encuentran recogidas en el marco de la ofensiva militar, iniciada en enero de 2016, por las fuerzas gubernamentales de Sudan en la región de Jebel Marra contra una facción del Ejercito de Liberación de Sudan. El uso de armas químicas en esas ofensivas militares se realiza a través de bombardeos y cohetes, que según numerosos testimonios son arrojadas por la aviación y tras su explosión desencadena una nube toxica que produce graves afecciones gastrointestinales, ampollas y erupciones cutáneas, problemas oculares y problemas respiratorios, que según testimonios son la principal causa de muerte.

    Varios expertos químicos de AI han realizado un estudio y han aclarada que se trata de sustancias vesicantes entre ellas mostaza sulfurada y mostaza nitrogenada.

    Junto al uso de armas químicas estas ofensivas van acompañada de todo un catalogo de graves violaciones de derechos humanos, como bombardeos sistematicos, homicidios, violaciones, secuestros…