Miércoles, 28 de octubre de 2020

La Universidad inaugura las instalaciones de la nueva Unidad de Comportamiento Animal

La plataforma ubicada en el IBFG ofrece a los investigadores un servicio homologado para estos estudios, único en Castilla y León

Sergio Moreno, Julia Almeida, Juan Manuel Corchado y Juan Pedro Bolaños

La Universidad de Salamanca presentó hoy las instalaciones de su nueva Unidad de Comportamiento Animal (UCA), perteneciente al Servicio de Experimentación Animal del Servicio Nucleus de Apoyo a la Investigación. La unidad, ubicada en el Instituto de Biología Funcional y Genómica (IBFG, centro mixto USAL/CSIC) y ya en funcionamiento, ha sido cofinanciada por la Universidad y el Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO), que en el marco de su convocatoria de concesión de ayudas para la adquisición de equipamiento científico – técnico ha aportado un 80% del total de la inversión que asciende hasta los 321.449,81 €.

El vicerrector de Investigación y Transferencia de la USAL, Juan Manuel Corchado, presentó la plataforma y las posibilidades de investigación que ofrece durante el encuentro con los medios celebrado en la mañana de hoy y en el que estuvo acompañado por Julia Almeida, directora del Servicio Nucleus de Apoyo a la Investigación; Sergio Moreno, director del Instituto de Biología Funcional y Genómica, y Juan Pedro Bolaños, profesor e investigador del Instituto de Biología Funcional y Genómica y responsable de la Unidad de Comportamiento Animal.

Enfermedades degenerativas en Castilla y León, cuestión prioritaria de estudio

La Unidad de Comportamiento Animal es una infraestructura equipada para el análisis comportamental de animales de experimentación. En concreto, en este laboratorio se busca la detección de signos conductuales asociados a enfermedades neurológicas y otras patologías relacionadas con el envejecimiento.

En este sentido, la investigación en enfermedades degenerativas supone una cuestión prioritaria en las comunidades demográficamente envejecidas, como es el caso de Castilla y León, dado su impacto directo en el bienestar de los ciudadanos más mayores y su entorno más cercano. Un servicio de estas características se hace necesario para desarrollar nuevos tratamientos para este tipo de enfermedades y para conseguir la autorización de ensayos clínicos de nuevos fármacos deben evaluarse los signos de la demencia y las enfermedades relacionadas en los animales de experimentación. Además, ante el desarrollo de cada nuevo modelo de ratón, modificado genéticamente para mimetizar una enfermedad neurológica, es imprescindible su caracterización fenotípica, su comportamiento.

Sin embargo, hasta ahora no existía en la región ningún servicio de análisis del comportamiento animal específicamente adaptado para la realización de estos ensayos pre-clínicos. La plataforma disponible en la Unidad de Comportamiento Animal de la Universidad de Salamanca ofrecerá a partir de ahora un servicio centralizado, homologado y automatizado para estandarizar las pruebas más comunes en este ámbito.

Infraestructura de la Unidad de Comportamiento Animal

La infraestructura con la que se estudiará el comportamiento de los animales de laboratorio se compone de una plataforma conocida como Any-Box, que realiza un registro visual automatizado y digitalizado. En ella se instalan una serie de equipos accesorios que realizan pruebas específicas del comportamiento del ratón para la obtención y el chequeo de los datos para su posterior análisis. Estos seis módulos son Open Field y Hole Board, para determinar el miedo y ansiedad; Novel Object Recognition, que estudia la memoria a corto plazo; Radial Arm, que analiza el aprendizaje espacial y la memoria; Lashley Maze, un laberinto empleado para determinar el aprendizaje y memoria, y, finalmente, Rotarod, que estudia la coordinación motora y la fatiga. Con estos accesorios es posible generar datos que, en su conjunto, pueden describir signos asociados con la demencia, la ansiedad y la disfunción motora en los ratones de laboratorio.

A esta plataforma se suma una completa infraestructura para alojar a los animales en secciones-estanco y gestionar la presión y la calidad del aire, lo que ha supuesto la adaptación de un espacio de 75 m2 en el laboratorio PS2, localizado en la planta baja del IBFG. En resumen, se ha procedido a acondicionar y cerrar el espacio mediante panel de chapa y se ha instalado un sistema de climatización.

La distribución de esta Unidad permite la estabulación transitoria –es decir, el mantenimiento temporal in situ- de los ratones, además de la realización de pruebas de manera simultánea y sin interferencias gracias a los cuatro espacios separados entre sí mediante un distribuidor. Asimismo, la instalación dispone de un distribuidor general de presión negativa, que extrae el aire y lo expulsa una vez filtrado. Por otra parte, los espacios donde se estabulan y realizan las pruebas en los ratones dispondrán de presión positiva.

Toda la instalación se ha llevado a cabo según las normativas nacionales y comunitarias para la clasificación de salas, así como la normativa ISO 14644 para el diseño, construcción y clasificación de la limpieza del aire y validación de instalaciones.