Domingo, 20 de octubre de 2019

La señorial villa de Ledesma

Declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1975, esta ciudad de origen romano, conserva una buena parte de su muralla con su empedrado típico, su castillo o el Puente Mocho

Esta ciudad de origen romano y singular belleza, se encuentra situada sobre una colina en el extremo centro norte de la provincia de Salamanca, compartiendo paisaje, historia, cultura y tradiciones con la zamorana comarca de Sayago. Conserva una buena parte de su muralla con su empedrado típico y su castillo. Durante la época romana, éstos dejaron vestigios muy importantes, destacando el Puente Mocho o el Puente de Peñaserracín, como también los verracos de piedra.

En esta villa se han perdido varias puertas de acceso a la amurallada ciudad, al igual que pequeñas iglesias, ermitas y un convento franciscano, pero a pesar de todo ello, sigue conservando una gran riqueza artística. Muy de destacar es su iglesia de Santa María, realizada en piedra pajarilla, data de finales del siglo XII con escudos de los Señores de Beltrán de la Cueva, primeros Condes de Ledesma.

Bañada por el río Tormes en su incansable encuentro con el Duero, hace que su riqueza agrícola-ganadera sea reconocida. Un paseo por la Villa nos hace descubrir sus casas señoriales y solariegas, con fachadas de piedra, destacando sus bellas ventanas y los blasones de sus antiguos moradores.

Declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1975, es un lugar imprescindible para visitar.

Fotografías 

  • Panorámica de Ledesma. (Colección de Enrique de Sena.)
  • Zona del antiguo mercado de Ledesma. (Ramón González.)
  • Plaza Mayor, Iglesias de Santa María la Mayor y Ayuntamiento.

Fuente: Salamanca turística