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Viernes, 22 de enero de 2021

El aguinaldo para el guardia urbano

Era costumbre que cada Navidad los conductores de la ciudad, agradecidos y reconociendo el esfuerzo de los agentes, les ofrecían regalos el domingo anterior a la Nochebuena

Desde que el automóvil se extendió en Salamanca y hasta que a finales de los sesenta no se instalaran los primeros semáforos, los guardias urbanos eran los encargados de regular totalmente el tráfico en nuestra ciudad.

Un trabajo a veces difícil, teniendo que soportar el frío y la lluvia de invierno y algunas veces el asfixiante calor del verano. Por eso, era costumbre que cada Navidad los conductores, agradecidos y reconociendo su esfuerzo, ofrecieran un pequeño aguinaldo el domingo anterior a la Nochebuena, que era cuando tradicionalmente se celebraba el Día del Guardia Urbano.   


Cada cual entregaba el aguinaldo a su guardia preferido, que preferentemente lo hacían en forma de botellas de licor, como se puede apreciar en algunas fotografías realizadas en aquella época.

Hoy día, y desde hace años, esta celebración ha sido recuperada por el Automóvil Club de Salamanca con fines benéficos en favor de las Hermanitas de los Pobres. Un desfile de coches clásicos recorre las calles de la ciudad y termina en la Plaza Mayor, donde un policía municipal vestido de época recoge los aguinaldos que cada conductor les van entregando.

Fotografías: En el Día del Guardia Urbano.

Textos extraídos de Charillada.